El diálogo imposible. Por José Crespo

Los esclavos blancos.

«En Los esclavos blancos hablo de la gran esclavitud olvidada y ejercida por el islam sobre Europa en las costas mediterráneas desde la Edad Media hasta el siglo XIX»

Para empezar debemos aclarar que el islam no es una religión en sentido estricto. El islam es un sistema, una ideología política totalitaria, que bajo el subterfugio de un carácter religioso aspira abiertamente al dominio absoluto mundial ejerciendo el control tanto individual como social de todos los aspectos de la vida cotidiana tanto personal como colectiva.

Durante los primeros siglos del cristianismo, comunidades de cristianos disidentes entre los que se incluyen arrianos y nestorianos, se dispersaron y se establecieron en regiones de Oriente Medio, Persia y Arabia, donde surgiría en islam y donde existían reyes árabes cristianos, huyendo de las persecuciones del Imperio Romano. El comerciante Mahoma y los primeros musulmanes tuvieron contacto con estas comunidades cristianas heterodoxas no sólo en el contexto comercial de la época, lo que explicaría el conocimiento de figuras bíblicas y ciertos debates cristológicos en el texto coránico. De ahí que, cuando Mahoma inició su predicación en el año 610, proclamara principios que guardan cierta semejanza con las doctrinas arrianas: Dios es uno. Todos los hombres deben someterse a la voluntad divina (Alá). Mahoma es el último profeta, portador del mensaje verdadero revelado por Dios. En el islam, Jesús (Isa) es reconocido únicamente como un profeta, cuyo mensaje, según esta visión, fue distorsionado por sus seguidores.

Con base en estos hechos, puede plantearse la hipótesis de que el islam representa, en cierto modo, una “herencia ideológica” o venganza histórica del arrianismo, movimiento que, aunque oficialmente extinto, comparte con el islam el rechazo al dogma trinitario y la afirmación de la unidad absoluta de Dios. A pesar de su condena, el arrianismo persistió durante siglos, incluso después de la caída del Imperio Romano de Occidente. Es importante destacar que no solo los arrianos fueron perseguidos; también lo fueron los nestorianos y otros grupos considerados heréticos, quienes, como decimos, se establecieron en regiones como Arabia, Persia e incluso la India.

A lo largo de más de 1.400 años, el islam ha mantenido una relación compleja y la mayoría de las veces conflictiva con el cristianismo occidental, lo que podría interpretarse como una prolongación simbólica de la antigua rivalidad entre el arriano y el cristiano niceno, hoy representado por el cristianismo católico y también ortodoxo.

Hoy en plena, desordenada y programada invasión migratoria sobre Europa, el Papa León, no sé si por debilidad o por tremenda ignorancia, nos pide dialogar con el islám. Y es precisamente esa actitud contemporizadora la que es interpretada como signo de debilidad por parte del islamismo. Un propagador islámico me dijo una vez que si estuviésemos realmente convencidos de que el Cristianismo es la auténtica religión y Dios el único y verdadero, entonces no admitiríamos la defensa y difusión de otros, por eso ellos mantienen que cuando el islam domina una sociedad ya no hay vuelta atrás en esa carrera por el control universal en la que no admiten el diálogo ni la propagación de otras religiones. Ellos no entienden eso como símbolo de apertura, comprensión, convivencia o democracia sino de debilidad.

Cuando a esa persona le expliqué que igual que en Madrid se estableció una mezquita, fruto de la libertad de expresión y la democracia, debería admitirse que hubiera iglesias en países islámicos, a lo que me contestó que yo tenía un grave error de concepto pues la existencia de esa mezquita fue exclusivamente por la voluntad pacífica de Alá, y sobre el mapa mundial, en diferentes tonalidades de verde, a la entrada de la mezquita me explicó categóricamente que el islam sería la única religión mundial «mediante la paz… o mediante la guerra, y eso depende de ustedes».

Me remito a mi libro… «Los esclavos blancos» de Editorial ACTAS que podéis ver estos días en la Feria del Libro de Madrid. Hablo de la gran esclavitud olvidada y ejercida por el islam sobre Europa en las costas mediterráneas desde la Edad Media hasta el siglo XIX, sobre las tierras eslavas, sacudidas para alimentar el mercado de esclavas de Constantinopla, y sobre Persia hasta la India expandiéndose a golpe sangriento de alfanje.

la niña que es solo un bebé.

En la imagen vemos a esa niña que es solo un bebé. Si tienes que cubrir completamente a una niña, porque los «hombres musulmanes no pueden contenerse a sí mismos de ser tentados», entonces está claro que no cabe diálogo posible. En la Feria del Libro de Madrid, caseta 147, encontraréis este libro, así como mi última obra «El Lago Español».

Firma en la caseta 147. Editorial Actas.

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

Artículos recomendados

Deja un comentario