Se impone una renovación de los partidos políticos, renunciando al maná del dinero público para sostener sus costosas organizaciones.
(Y III) Las andaluzas: Un cambio de ciclo político. Por Amando de Miguel

www.lapaseata.net

Se impone una renovación de los partidos políticos, renunciando al maná del dinero público para sostener sus costosas organizaciones.

Lo más probable es que el PP se alce con el santo y la limosna de votos; pero, no con los suficientes como para gobernar en solitario, como pretende.

Tras las andaluzas no van a tener más remedio que compartir tareas de Gobierno. Cualquier otra combinación en el poder sería sobremanera estéril.

La etiqueta de progresismo globalista es una rara mezcla de feminismo radical, de ecologismo a ultranza y de recorte de la soberanía del Estado.

La pretensión de que la nueva estructura globalista acabará con los desequilibrios internacionales es, sencillamente, una fantasía.

Sería mejor decir globalismo, pues se trata de una ideología; acaso, la más vigorosa de nuestro tiempo, contando con las frondosas ramas que la forman.

Para completar la semejanza de la religión globalista con una secta religiosa, el ecologismo imperante exalta la figura carismática de Greta Thunberg.

España no es una excepción en ese inevitable invierno demográfico europeo. Es más, lo acusa de manera más patente.

Si uno da algo a otro, se entiende como un acto de generosidad. Para restaurar el equilibrio, se precisa el agradecimiento.

La coyuntura internacional nos dice que los precios van a seguir subiendo y a los pensionistas no les sirve de consuelo una ley de eutanasia.

El romántico título de letraherido se refiere tanto al aficionado a leer como al profesional de escribir. Yo lo soy por ambos costados.

El talante característico de los españoles se traduce en el arte de aparentar, hacer ver lo que el sujeto no es y, quizá, querría ser.

El hecho es que los españoles nos encontramos en los amenes de un ciclo político con el actual gobierno fijo discontinuo.

Lo más cómodo y expeditivo, en el mundo de las ideas, es compartir las opiniones que difunde el Gobierno y sus satélites.