Lo único importante es su “yoyoismo” y sus circunstancias. No le importa la Constitución y se pasa la judicatura por sus propios fiscales generales.
Lo único importante es su “yoyoismo” y circunstancias. Por Rodolfo Arévalo

www.lapaseata.net

Lo único importante es su “yoyoismo” y sus circunstancias. No le importa la Constitución y se pasa la judicatura por sus propios fiscales generales.

La configuración final del lemosín se consolidaría como catalana con la “Renaixença” del siglo XIX, es decir cuatro siglos después del siglo de Oro de la Lengua Valenciana

Los dirigentes siguen tozudamente el criterio de perder los papeles (su cordura) constantemente y “mantenella, no enmendalla”.

Este ya se ha animado… y así hasta que pasen las europeas… Cada día siento más horror y más vergüenza ajena…

Hasta el tratado de Corbeil cuando el rey de Aragón viajaba desde Barcelona a Zaragoza debía de hacerlo por territorio francés en una inexistente Cataluña.

Quién iba a pensar que, en Europa, en pleno siglo XXI, un sátrapa sin escrúpulos se valiera de artimañas para ocupar el poder sin temor a ejercerlo de forma y manera despótica.

En cuanto al valenciano hemos de decir que en el territorio aún dominado por los árabes de Valencia se siguió hablando el romance mozárabe que daría en el valenciano, lengua que en absoluto es un dialecto del catalán

Hablamos de transporte, que sí afecta mucho a nuestra vida, por lo que tiene de impedimento, cuando está mal gestionado.

Tras ver a Puigdemont pontificando en la universidad sin el menor rubor fruto de su febril ensoñación traigo al recuerdo el Rollo de Poblet.

Han convertido España y nuestros barrios en un parque temático de delincuencia y sólo escribo lo que los sindicatos policiales comunican a la ciudadanía.

Desde sus inicios su historia manifiesta el ambicioso proyecto de gobernanza por adquirir el poder a cualquier precio.

A lo largo de la canción, nos topamos con el martilleo constante de la palabra “zorra”, que es utilizada nada menos que 44 veces.

Ahí está el tema de la energía, por ejemplo, en la inútil y manipulada polémica sobre la energía nuclear, con la que el gobierno nos engaña.

Si no damos la batalla cultural contra el marxismo del nuevo siglo todo estará perdido y luego no cabrán llantos ni lamentos.