«Es hora de desmontar las mentiras con datos, con historia, con serenidad, porque defender la unidad de España no es un acto de imposición, sino un compromiso con la convivencia».
Las mentiras del independentismo. Por Fernando M. Gracia

www.lapaseata.net

«Es hora de desmontar las mentiras con datos, con historia, con serenidad, porque defender la unidad de España no es un acto de imposición, sino un compromiso con la convivencia».

«Como esto siga así, nuestros dirigentes van a esgrimir los diplomas de aplicación y conducta que obtuvieron en la primaria».

«Podemos afirmar con certeza que… tenemos al presidente con la cara más dura, no voy a decir de mundo entero… pero casi».

«Hasta ese momento nunca había contemplado cómo un ser humano, en este caso dos mujeres, podían berrear, mugir y barritar con tanto entusiasmo y energía».

«Esta situación no hace sino acrecentar la pérdida de confianza en el sistema. Y mientras tanto, la democracia ya pende de un hilo».

«La pregunta ya no es si hay una pugna por el control institucional, sino si aún queda margen para resistirla desde dentro del propio sistema».

«Y mientras nuestras feminazis defendiendo a una psicópata como Juana Rivas y no hablando de lo realmente importante… Snchz, put@s, corrupción y P$O€».

La definición de Valle Inclán del español podemos pasarla a los ListosDeListas, esos españoles de la Casta Politica Profesional.

«El gobierno cierra el curso con otro sonoro apagón, así que dabuti. Y si ven un plátano pegado a una pared con cinta aislante, no lo duden, cómanselo».

«¿Hasta qué punto de degradación ha llegado este presidente, que no solo no admite su corrupción, sino que además nos dice que va a combatirla?».

«A estas alturas de la dictadura sanchista cabe decir que el partido más peligroso para una mujer, decente o cobarde, sin duda alguna es el PSOE».

«El Régimen del 78 ha provocado un proceso degenerativo donde el ciudadano ha dejado de ser un sujeto de derecho para convertirse en un mero espectador».

«Hoy me vino a la cabeza la conocida película dirigida en 1993 por Luis García Berlanga que da título a mi artículo, Todos a la cárcel».

«El espectáculo fue digno de ser visto: no hubo, en toda la vergonzante caterva del sanchismo, un solo gesto digno, ni un mohín de honra y de honor»