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La Libertad, la dignidad y la profesionalidad, no se compran con dinero Pablo Iglesias. Se compran con la corrupción del poder

Podemos, como partido político, es muy peligroso para la democracia porque sus líderes se creen en posesión de la verdad absoluta y sus seguidores reaccionan con el insulto a cualquier crítica que se realice contra ellos. En España, por ahora, les apoyan con su voto cinco millones de ciudadanos que no ven, o no les importa ver, su comportamiento y entrañas de partido totalitario, a la imagen y semejanza de los que,en el siglo pasado, y de uno y otro signo extremo en el balance de las izquierdas y las derechas, estuvieron muy cerca de acabar con la vieja Europa y causaron millones de muertes.

Enfrentamiento civil y olor a naftalina en blanco y negro

Cuando yo era pequeño, me refiero a eso de los diez u once años vivía, en ocasiones, en la casa de mis abuelos. Mi abuelo era afiliado al PSOE, mi abuela también. Por el contrario la hermana de mi abuela, mi tía abuela, estaba afiliada a CC.OO. Hasta aquí nada de anormal, teniendo en cuenta el hecho de que habían vivido en la república, pasado la guerra civil en Madrid y sufrido mil un una penalidades con sus recuerdos.

Procrastinadores, Filimincias y Timadores. El Manual de Uso del Diccionario Español que no debemos olvidar, por José Crespo

Murió Castro y rápidamente energúmenos podemitas, morroestufas de todos los colores, filimancias de todo trapío, bebecharcos y baldragas, y hasta el cansalmas del «NoyNo» que amenaza con su regreso se han puesto de acuerdo para lanzar, trinos, gorgojeos y loas a los cuatro vientos tras la muerte del criminal

Los problemas de la gente siguen sin importarles nada a los de mente cortita y liberticida

Hoy, vemos en España repetirse algunas posiciones políticas que llevaron a la guerra civil, esa conflagración que absurdamente buscó la izquierda desde el propio gobierno, porque se sentía mas socialista que la URSS del propio Stalin. Éste buscaba con sus sicarios infiltrados en varios grupos, y aprovechándose del caos de la República Española, que España fuera Comunista. La mente cortita y liberticida.

De los chivatos en la Cuba castrista, la miseria comunista de la abuela Carmena y la genial Alicia Alonso

Secuelas del Socialismo del Siglo XX aplicado en #Cuba por 56 años. Foto de Yusnaby Pértez
Secuelas del Socialismo del Siglo XX aplicado en Cuba castrista por 56 años. Foto de Yusnaby Pérez

 

Durante veintitantos años he estado volando a Cuba, en donde hice amigos que, como dice una canción «hartos de ya estar hartos», necesitaban contarnos como era su día a día a mí y a otros compañeros de la tripulación, de los que estaban convencidos no íbamos a denunciarles ante las autoridades castristas. Así, me hicieron partícipe, en no pocas ocasiones, de la realidad comunista en Cuba.

 

El otro día, al escuchar la pretensión de la alcaldesa de Madrid de instaurar la figura de un supuesto «supervisor de distrito», o algo similar, me vino muy vivamente a la cabeza una inolvidable experiencia personal en La Habana.

 

En Cuba están plenamente vigentes los Comités de Defensa de la Revolución (los CDR). Los hay de distrito, de barriada, y de edificio. Son los encargados de comunicar a la policía todo lo que ocurre en su zona de control: con quien te reúnes; de qué habla la gente; si te visita algún extranjero, qué cosas te cuenta, si te llevan algún regalo, etc. Para estos comisarios políticos (soviets) NO se pueden mantener las puertas de una casa cerradas.

 

Alicia Alonso
La genial Alicia Alonso, la fundadora del Conservatorio de Música de La Habana en su casa de Cuba castrista

 

En cierta ocasión, a través de la gran bailarina, Alicia Alonso, con la que había coincidido en varias ocasiones en el mismo vuelo a Cuba, fui invitada, junto a tres compañeros más a visitar, en su casa, a la que había sido la fundadora del Conservatorio de Música de La Habana; una gran señora, a la que nunca podré olvidar.

 

Aquello, ni era una casa ni nada habitable. Era una gran estancia desnuda, de paredes muy sucias, sin un solo cuadro, sin cristales en la mayoría de las ventanas, sin un sólo mueble salvo cuatro sillas desvencijadas, con lo que alguno de nosotros hubo de permanecer de pie, y un gran piano solitario en el centro de la sala que proclamaba el esplendor que algún día, ya lejano, lució.

 

No viene, hoy, al caso relatar la heroica historia de la Señora que salvó aquel piano de la expropiación el mismo día que vaciaron, sin piedad, todos los muebles y utensilios de su casa. La gran señora que era la anfitriona se lamentaba, con lágrimas en los ojos, por no tener ni un triste refresco con que obsequiarnos. A todas éstas, se presenta en nuestra amistosa reunión un individuo, que ni saludó, pero exigió que algún vecino le trajera una silla.

 

Rihana recrea el esplendor perdido en la comunsta La Habana
Rihana recrea el esplendor perdido en La Habana de Cuba castrista

 

Se sentó a unos metros de nosotros a escuchar lo que hablábamos. Ante mi sorpresa, pregunté a la hija de la anfitriona que estaba de pie a mi lado, Marta Egusquiza, quién era este «señor».

 

Antes de que pudiera contestarme, le tomó la palabra su madre, y , sin el menor temor y con evidente desprecio hacia el recién llegado, me contestó: es el CDR, explicándome, a continuación, cómo era el funcionamiento de ese sistema soviético (que no chavista) de control de la ciudadanía. El intruso permaneció impasible, como si fuera de escayola. Al ver, ella, mi cara de preocupación por su valentía, nos dijo bien alto: No te preocupes por mí, ya soy muy vieja; ya no tienen nada que quitarme; no sólo me han vaciado la casa, me han vaciado la vida.

 

Así que ya sabéis por donde van los tiros de la Señora Carmena, que, entre ocurrencia y ocurrencia, nos impone una de estas.