No sé si lo han conseguido los Podemitas Carménicos o los Podemitas Pablémicos, pero el caso es que la Navidad de estos últimos años ha venido más bien descafeinada
Aunque las iluminaciones simulen un centro comercial insulso y los belenes parezcan módulos incorpóreos: Feliz Navidad. Por Rodolfo Arévalo














