«Parece a toro pasado y una vez analizados los datos con detenimiento, que todos los partidos políticos tenían claro lo que iba a suceder».
Conversaciones en el andamio: Extremadura, el Wyoming español. Por Francisco Gómez Valencia

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«Parece a toro pasado y una vez analizados los datos con detenimiento, que todos los partidos políticos tenían claro lo que iba a suceder».

«El paisano destacó en una rueda de prensa alucinógena que con el 60% del voto en mano de las derechas lo que habrá es más inestabilidad, cuestión que obviamente no sucederá».

«Este presidente no pisa tierra, directamente cree levitar como hacía Santa Teresa, vive encerrado en La Moncloa y solo atiende a lo que le dicen sus asesores».

«Recuperemos ya ciertos niveles de ira tan necesarios y de una santa vez para poner en posición de firmes a los golfos de la izquierda».

«Efectivamente el Gobierno está literalmente acabado (que no agotado) y los dos partidos que lo forman en comandita, o sea en coalición, también».

«El putero ya no tiene «a naaadie» aunque reconozco que me hizo gracia al decir que cuando los socialistas reciben dinero en efectivo, se lo daban así: pin-pin-pin-pin».

«Aquí en el andamio ya saben que siempre vamos por delante pese a hablar de lo de ayer, y lo digo sin tapujos pues a las muchas pruebas me remito».

«No es plan de ponernos a insultar, así que si quieren añadir algo, pues estaré encantado de leerles por las diferentes redes sociales mediante las cuales compartimos estas conversaciones en el andamio».

«No hay semana que no tape la basura de la anterior, y parece que fue en otra vida cuando se condenó al Fiscal General del Estado con lo que ello supone».

“Le diré una cosa señor Feijóo, la izquierda no pide ni permiso ni perdón para gobernar, ahí están los resultados de la gestión de este Gobierno”.

«Nunca y digo nunca, hay que poner la mano en el fuego por nadie, ni decir, de esta agua no beberé, o que esté cura no es mi padre. Ustedes me entienden…»

«Lo cierto es que ver a la gentecilla del Gobierno y sus respectivos grupos parlamentarios celebrando lo que sea nos escuece».

«Cuán lastimosos resultan Sánchez y los sanchistas a petición propia o por obligación cuando se defienden a base de frases como la del Fiscal General ante los jueces del Supremo».

«Presionar al Tribunal Supremo, tener en el bolsillo al Constitucional, prostituir la Fiscalía, y hacer lo mismo con la Abogacía General del Estado, no es respetar, sino manipular».