«Exoneran a reconocidos golpistas y malversadores, para que estos apoyen al mayor de ellos. ¿A esto lo llaman justicia?»
El gran estafador. Por Antonio E.

www.lapaseata.net

«Exoneran a reconocidos golpistas y malversadores, para que estos apoyen al mayor de ellos. ¿A esto lo llaman justicia?»

No sé si ustedes entienden que todo esto justifica no creer en la democracia. Me da igual. Me da igual lo que piensen ustedes.

«Hasta ahora ningún político había sido tachado de presunto en tantos asuntos, ni había protagonizado un estriptis moral tan escandaloso».

«Siempre pensé que a ETA no se le plantó cara, cómo muchos deseamos. Hoy día recogemos lo que distintos gobiernos sembraron, dolor, mucho dolor».

«Han preferido señores del Psoe unos votos manchados de sangre antes que la dignidad con respecto a las víctimas del terrorismo».

«Quién les iba a decir a ellos que un día llegarían al poder, gracias a los dos “personajes” más nefastos y peligrosos del último siglo, Sánchez y ZP».

«La máquina del fango socialista desde Moncloa y el Congreso funciona a pleno rendimiento como pudimos comprobar ayer».

«Vox se ha equivocado, pero también ha pedido perdón, cuestión que en otros partidos brilla por su ausencia».

«La matanza de valores está a punto de finalizar, lo de ETA es el punto y seguido de una carta a punto de ser enviada a nuestras conciencias».

«Al tratarse de una demanda histórica de Bildu, no me cabe la menor duda de que lo que estaba pactado era al menos intentar la triquiñuela legislativa».

«¿No les parece ridículo andarse con circunloquios, palabras ambiguas y huecas de contenido cuando del futuro de la Nación española se trata? Hablemos claro, por favor».

«La memoria tiene como función principal sanar y, aunque duela, siempre repara. Llueve sobre Intxaurrondo es muy recomendable!.

«Hay que buscar todo lo contrario a lo que nos lleva este gobierno, hay que conseguir la prosperidad económica, la libertad, la soberanía de España y el sentido común» .

«El gobierno que ni siquiera defiende sus fronteras, cómo iba a afear a sus aliados preferentes por algo tan nimio como injuriar y odiar la Nación».