De unos años a esta parte no hago más que oír noticias sobre las agresiones machistas, ¡así en general!
No hago más que oír noticias sobre las agresiones machistas. Por Rodolfo Arévalo

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De unos años a esta parte no hago más que oír noticias sobre las agresiones machistas, ¡así en general!

El problema no es exclusivamente, español. En el lapso de una generación, Europa será un continente, fuertemente, islamizado.

Por increíble que pudiera parecer, el progresismo hodierno es aceptado con gusto por las clases gobernantes, incluso, las pensantes.

Mucho se seguirá escribiendo, acerca del servilismo que muestra esta rémora de presidente que sufrimos ante Mohamed el Innombrable.

No entiendo esa llamada masiva a la inmigración ilegal porque está creando muchos problemas de integración en nuestra sociedad.

O nos organizamos y les paramos los pies haciendo un frente común al enemigo invasor en nuestras calles, o no queda de España ni el nombre.

En las Islas Canarias, la frontera sur de Europa, hay demasiado en juego, al igual que el mediterráneo peninsular, desde hace ya demasiados meses.

Entre las grandes cifras de visitantes que reflejan las estadísticas, se diluyen esos otros que arriban a nuestro país en busca de un futuro más digno.

Me contaba un viejo amigo que hace tiempo compró un comedero para pájaros. Lo colgó en el porche del jardín y lo llenó de granos y semillas.

En la noche de los okupas rotos lo que asombra no es este peligro, lo que asombra es que esa gente, sin trabajo y sin recursos esté en Europa.

Estas agresiones se producen entre personal extranjero, cuyas costumbres ven con buenos ojos que los hombres puedan subyugar a las mujeres.

Vamos supuestamente, y sin que estas palabras sean tomadas como la realidad, a contar también verdades, de las que no cuenta el gobierno.

Iba a escribir algo pero ¡qué malos somos los blancos con sentido común! Abramos una botella de agua para brindar por la estupidez general.

La Portada del Feliz Martes: Pensaron que con más yayos más peperos era imposible y buscaron votos frescos del exterior.