Mostrando: 1695 - 1708 de 1.977 RESULTADOS

De la tenebrosa historia de ETA, la muerte y la droga que hasta publicitaron Iglesias y Monedero con el titular de terrorismo de estado

Encuentro la foto en el imprescindible blog de Willy Uribe titulado “Allí donde ETA asesinó” y mis neuronas de los recuerdos se activan al oír las declaraciones del podemita Monedero sobre el terrorismo de estado, ETA y la droga. Yo también estuve allí, en el casco viejo de San Sebastián y entré por esa puerta de la sociedad gastronómica Gaztelupe, mas o menos a la misma hora, sobre las 23,30, y tan solo dos días después de que los etarras Juan Antonio Olarra empuñando el arma y José María Itarregui en el papel de guardaespaldas, descerrajaran a tiros del calibre nueve milímetros la cabeza de José Antonio Santamaría y de segundo apellido Vaqueriza

Los apuntes de Nacho: España país raro o tal vez pasota. Lo pagaremos muy pronto

"Objetivo España" Ilustración de JoséIgnacio Díaz Gómez. http://joseignaciodiazgomez.blogspot.com.es/
«Objetivo España» Ilustración de JoséIgnacio Díaz Gómez. http://joseignaciodiazgomez.blogspot.com.es/

 

 

«España, ya lo he expresado en otras ocasiones, es un país raro, extraño y contradictorio, difícil de comprender por los compatriotas y no digamos por los foráneos«

 

 

 

España, ya lo he expresado en otras ocasiones, es un país raro, extraño y contradictorio, difícil de comprender por los compatriotas y no digamos por los foráneos. Inopinadamente, se pone en la tarea de airear los crímenes cometidos por una parte de la sociedad después de casi un centenar de años desde que ocurrieran esas acciones. Tiene como hombre más atractivo a Miguel Bosé …; a la mujer más sexy a Bibiana; al político con la moral mas repulsiva y criminal, jefe de ETA y secuestrador, Otegui, y ahora considerado un hombre de paz; a la princesa del pueblo, Belén Esteban, como la intelectual -escritora que vende más en España, el triple que ese grande de la literatura llamado Vargas LLosa.

 

 

 

"UNA panda de amigos ...de la universidad Complutense ..se han COLOKADO ...y bien ..para REVENTAR ... la DOMOCRACIA". Ilustración de José Ignacio Dñiaz Gómez. http://joseignaciodiazgomez.blogspot.com.es/
«UNA panda de amigos …de la universidad Complutense ..se han COLOKADO …y bien ..para REVENTAR … la DOMOCRACIA». Ilustración de José Ignacio Dñiaz Gómez. http://joseignaciodiazgomez.blogspot.com.es/

 

 

«Una nación que permite instalarse con total impunidad en las instituciones oficiales, incluido el Parlamento, a aquellos grupos que quieren destruir España»

 

 

Una nación que permite instalarse con total impunidad en las instituciones oficiales, incluido el Parlamento, a aquellos grupos que quieren destruir España; que condena a 19 años al criminal reincidente, Urrusolo, una pena que le salió a dos años por asesinato, y que, ya cumplida esa ridícula condena, ya está disfrutando de la vida; que deja impunes a los que insultan los signos sagrados de la nación; que ha permitido que se multe a los comerciantes de Cataluña, que toda la vida han rotulado sus negocios en español. Que pasa casi indiferente por los actos punitivos de Podemos respecto a su financiación a todas luces ilegal. En fin, ya digo un país raro o tal vez pasota. Lo pagaremos muy pronto.

z

Si vis pacem por José Crespo: Esperanza frente a los oclócratas de todo pelaje

aristoteles_platon
Aristóteles que definió a los oclócratas junto a Platón

 

«Lógicamente para que los oclócratas puedan manejarse, son precisas dos piezas, sin las que el funcionamiento no sería factible«

 

 

 

En la filosofía y la política hermanadas, Aristóteles, allá en la antigua Grecia, ese ancestro espiritual que pretenden borrarnos de un plumazo, definía la oclocracia como el gobierno de los demagogos en nombre de la muchedumbre, lo que los podemitas definen como “la gente”, y, por tanto, una degradación de la democracia. Lógicamente para que los oclócratas puedan manejarse, son precisas dos piezas, sin las que el funcionamiento no sería factible:

 

oclocracia
oclocracia

 

Por un lado la muchedumbre, “la gente”, simple masa ciudadana informe e ignorante desnuda de valores, moldeable y sensible a la adulación, ajena al concepto de pueblo, y el oclócrata. La muchedumbre, definida como masa por Ortega y Gasset, es aquel sector de la sociedad que, sumido en una profunda ignorancia, se mueve por instintos primarios, sentimientos elementales y emociones irracionales. Se distingue del término pueblo, en que éste constituye el cuerpo social conformado por los ciudadanos conscientes de su situación y de sus necesidades, con una voluntad formada y preparada para la toma de decisiones y para ejercer de forma plena su poder de legitimación, de tal manera que para su ejercicio en una democracia de partidos es necesario que tanto el ciudadano como el político estén investidos de patriotismo, en definitiva de responsabilidad y visión.

 

 

 

Los oclócratas se presentan como salvadores, imprescindibles, como caudillos carismáticos, dotados de la capacidad intuitiva de adaptar materiales simbólicos a las necesidades de la muchedumbre, “la gente”, haciéndoles ver que va a satisfacer sus más inmediatas reivindicaciones para, de esa manera, mantener y exigir una adhesión incondicional de ese sector social, hundido en la ignorancia, el abatimiento y el pesimismo y que, ante la manipulación y adulación del oclócrata, envuelto en un halo de misticismo, se vuelca a sus dictados con fe ciega y mística. El oclócrata llama al corazón de la gente y con una sonrisa llama a sus corderos la “buena gente” dando a entender que el contrario, su oponente, es “mala gente”. Es como un primitivo hechicero, curandero o chamán, considerado en posesión de fuerzas cuasi sobrenaturales o sobrehumanas, en fin, como si de un emisario divino se tratase.

o-nsotros-o-el-caos
O nosotros o el caos. Chumy Chúmez

 

 

«Los oclócratas llaman a la búsqueda esperanzada de lo que denominan democracia real, que no es otra cosa que hacer que la muchedumbre se rinda»

 

 

La muchedumbre, la gente, es el elemento necesario sin el que no puede existir el oclócrata, ese personaje que a su vez vuelca todos sus esfuerzos de publicidad y propaganda sobre la propia muchedumbre, a través de unos medios de comunicación, controlados por el oclócrata, desde los que apela a los sentimientos más burdos, primitivos y elementales para con ellos buscar legitimación en su cometido de conducator para con ello alcanzar sus propios y particulares objetivos, sin tener en cuenta, ni poco ni mucho, los auténticos intereses de la sociedad dado que su único objetivo es la toma del poder y aplicar, una vez tomado, la ley del olivo… permanecer a toda costa.

Los oclócratas llaman a la búsqueda esperanzada de lo que denominan democracia real, que no es otra cosa que hacer que la muchedumbre se rinda y sienta que, a través del oclócrata, ejerce el poder, y crea que su propia situación personal mejora aunque vaya hundiéndose en la más profunda sima de las miserias, eso sí, sin perder la esperanza, ese es el secreto, pues mientras la muchedumbre se mantenga esperanzada dentro del mensaje del oclócrata, éste mantendrá el poder absoluto.

La muchedumbre, dadas sus limitaciones de toda clase, culturales, sociales, o económicas, está impedida de tener una visión clara de la realidad quedando a merced de ese sujeto que la controla mientras éste disfruta de su poder haciendo creer a la muchedumbre que conduce la mano del oclócrata.

la-inocente-asaltacapillas
La inocente asaltacapillas

 

 

Dentro de las maniobras de desarrollo de su política, el oclócrata dirige sus esfuerzos al cumplimiento de su principal objetivo que no es otro que la conquista y permanencia en el poder personal o de grupo, empleando como herramienta la escenificación, los gestos de complicidad, la adulación, la demagogia y recurriendo a la argucia de la manipulación de las emociones irracionales mediante estrategias como la promoción de discriminaciones, de fanatismos y de sentimientos nacionalistas/separatistas exacerbados; el fomento de los miedos y de las inquietudes; el uso del discurso encendido o incluso vulgar, o una repetida retórica generalmente soez y plena de descalificaciones a todos sus opositores, con miras al control absoluto de la muchedumbre. Inicialmente se le hace cómplice del discurso vulgar y provocador, para más tarde reclamar su complicidad para el cumplimiento de objetivos violentos.

Recordemos aquellas frases cuando la comunista, hoy portavoz del ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, irrumpió desnudándose con un grupo de violentos en la celebración eucarística en la capilla de la Universidad Complutense bajo las consignas, gritos provocadores y amenazas como:

 

 

secuencia-de-rita-maestre-desnudandose-para-salatar-la-capilla-de-la-complutense
Secuencia de Rita Maestre desnudándose para asaltar la capilla de la Complutense

 

Arderéis como en el ´36… El Papa no nos deja comernos las almejas… Menos Rosarios y más bolas chinas… Contra el Vaticano poder clitoriano… Sacad vuestros rosarios de nuestros ovarios… Vamos a quemar la Conferencia Episcopal…

Del ataque soez, la burla, a la agresión física, hay una delgada línea sobre la que en un momento determinado el oclócrata y sus esbirros, empujan a la muchedumbre irracional convirtiéndola en su brazo armado criminal.

En estos días está de actualidad el ayuntamiento de Madrid, desde el que oímos y vemos las fechorías de la actual alcaldesa comunista, Manuela Carmena, en este sistema corrupto en el que no gobierna quien saca más votos. Su portavoz, la «asaltacapillas» Rita, de la mano de la «comisión histórica» presidida por la hija de Fidel Castro está lista para gastar el dinero público en cambiar los nombres de las calles. Ante silencios, cobardías, abstenciones, tribunales de justicia corruptos hasta el tuétano, fiscalías defensoras del crimen y del separatismo, y sobretodo desgobierno e inacción de un gobierno al que se le dio mayoría absoluta… se rompen lápidas de monjes asesinados, se arrancan monolitos, se cambian el nombre a las calles… y se cumple la sentencia de Edmund Burke (1729-1767): «Para que triunfe el mal solo es necesario que los hombres de bien no hagan nada».., aunque ya tengo serias dudas de que queden hombres de bien…

José Crespo