Un partido de fútbol como el de ayer, con aficiones tan entregadas y tan ilusionadas, con dos equipos que son de tu ciudad, de tu tierra también ayuda a reflexionar: ¡Que cosas, dirían algunos!,¿verdad?. Así es. El espíritu deportivo y de superación es digno de hombres y mujeres fuertes.
Ayer , como estoy segura que la mayoría de los madrileños y muchísimos españoles, vibramos de emoción durante el tiempo que duró la lucha por conseguir un trofeo, que para unos era uno mas en su palmarés , y para otros era el primero. Estoy muy contenta porque soy madridista como el resto de mi familia y muchos amigos pero me gustaría rendir homenaje al vencido, a todos los chavales que lucharon a brazo partido por algo que tampoco esta vez pudo ser.
A los miles de seguidores incondicionales que sufrieron minuto a minuto mientras esperaban expectantes lo que ocurría en Milán. A su esfuerzo económico y físico por estar allí con su admirado equipo, animándoles, dándoles fuerza… a esas caras entristecidas y llorosas cuando lo que mas ansiaban se les escapó de las manos. Mi respeto y admiración por todas las aficiones que como las del Atlético de Madrid saben dar honor y deportividad al deporte en todo el mundo.
Quiero dedicarles a mis amigos seguidores de Atlético y también a todos los atléticos estas bellas palabras de León Felipe sobre los vencidos. ¡¡Aúpa Atlético! y como dice vuestro lema.. ¡¡NUNCA DEJES DE CREER!!

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.
¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar…
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