
Día uno: Quiero tener el poder y no se cómo. Urdiré un plan que no pueda fallar. Y a los votantes…que les den.
Día dos: Un sospechoso de algo he de tener. ¿Me servirá un acusado falsamente varias veces y absuelto?. Alguna ventaja tendrá. Si ya les suena de algo.
Día tres: Un tipo majete ha de ser. Así mato dos pájaros de un tiro, no se revolverá, solo aguantará. Pero yo insistiré.
Día cuatro: Joder, a la gente en contra no logro poner. No pierde apoyos ni “pa” tres.
Día cinco: Un poco de prensa amiga no viene mal, y algo de tele rastrera creará el lodazal.
Día seis: Bueno ya va habiendo contagio, el pueblo creyente, ya mira de soslayo. Son idiotas pero mejor, yo me callo.
Día siete: La fiscalía no ve delito, ¿pero quien coño se creen esos malditos?.
Día ocho: Bueno algo de suerte, ha caído en un juzgado para nosotros complaciente. El instructor si ve delito aunque no haya pruebas y no esté escrito.
Día nueve: Esto ya esta encaminado, por el castillo de popa al inocente hemos dado y sin haberlo preparado, un doble golpe de mango hemos dado. A uno con la mentira y al pueblo, por su afectada moralina.
Día diez: Y si los votantes se escaman, pardiez a mi me la s… ya será tarde después.
