Así no se construye Europa: El juicio a Llarena y la ruptura de la Unión Europea. Por Ángel Campos Rufián

El juez Pablo Llarena
Un juzgado belga va a enjuiciar a un magistrado español Llarena en el ejercicio de sus funciones

“Hoy martes el juzgado civil francófono de Bruselas celebrará la vista para conocer sobre la denuncia que  Carles Puigdemont, ha presentado contra el Juez Pablo Llarena”

Hoy martes el juzgado civil francófono de Bruselas celebrará la vista para conocer sobre la denuncia que el expresidente de la Generalidad de Cataluña, Carles Puigdemont, ha presentado contra el Juez Pablo Llarena por violación de la presunción de inocencia de este y otros como consecuencia de la instrucción que el Juez de la Audiencia Nacional ha llevado a cabo a raíz de la causa del referéndum ilegal del 1 de octubre del pasado año.

Es decir, un juzgado belga va a enjuiciar a un magistrado español en el ejercicio de sus funciones, algo que a todas luces y aplicando el sentido común carece de sentido y lógica, porque ¿quién es un juez belga para valorar la actuación de un colega español?, más aún cuando en la causa no hay ningún ciudadano belga implicado. Se alega por los denunciantes la violación de su derecho a la presunción de inocencia, ¿y para qué está el Tribunal Constitucional español? Y si se quiere elevar a un tribunal internacional, ¿para qué está el Tribunal Europeo de Derechos Humanos?

“El hecho de que los tribunales belgas estén conociendo de este asunto es una clara prostitución de la normativa de la Unión Europea”

El hecho de que los tribunales belgas estén conociendo de este asunto es una clara prostitución de la normativa de la Unión Europea, pues cuestiona la independencia judicial española y la aplicación de los derechos constitucionales y el cumplimiento de los Derechos Humanos en nuestra Nación. Algo que no se debería poner en entredicho jamás entre miembros de la Unión. Porque todos los países del club europeo son democráticos, cumplen y aplican los derechos humanos y las garantías procesales a todos los ciudadanos. Y los tribunales ordinarios de un país de la UE no debe entrar en lo que deciden otros tribunales de otro país miembro. Así de claro y así de fácil.

“Lo que se constata con estos hechos, con el procedimiento contra Llanera o con la denegación de las euroórdenes contra Puigdemont y otros, es que esto de la Unión Europea no funciona”

Lo que se constata con estos hechos, con el procedimiento contra Llanera o con la denegación de las euroórdenes contra Puigdemont y otros, es que esto de la Unión Europea no funciona. Y por ello España debería ser implacable y exigir a Bélgica y Alemania que dejen de actuar incumpliendo las leyes europeas. Las euroórdenes no se deberían discutir, al igual que las decisiones de un juez de otro país, porque todos cumplimos los tratados fundacionales de la Unión Europea. Y si algún país no lo cumple para eso están las instituciones europeas y sus tribunales.

Así, con actitudes como las de Bélgica y Alemania, no se construye Europa. Ese no es el camino de la Europa unida, más bien es el de la ruptura de la Unión Europea.

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Angel Campos

Angel Campos

Abogado y Profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba. Apasionado de la política y el debate. Escribo en mi blog Desde El Caballo de las Tendillas (@DECDLT). Cofundador y editor en Grupo El Diestro (@ElDiestro_).

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