De las casualidades que en España carga el innombrable sin que nada pase o el incendio que no cesa. Por Manuel Artero

Palacio de Justicia en Sevilla en llamas
Palacio de Justicia en Sevilla en llamas: El incendio que no cesa

“Al final resultará en esta España, donde el incendio separatista no cesa, que Pujol robó para pagar la independencia catalana y que embozado se hizo pasar por hombre de estado”

Al final resultará en esta España, donde el incendio separatista no cesa, que Pujol robó para pagar la independencia catalana y que embozado se hizo pasar por hombre de estado para erigirse en el sacerdote mayor de un país sentimental, sin paro y sin pobreza, un lugar feliz en este mundo de desdichas en que los bellos catalanes saludarán cada día nuevo con sardanas televisadas en directo. Una  Cataluña convertida en isla feliz de órgasmos independentistas y atiborrada de placitas y rotondas dedicadas al señor con estatuas ecuestres, o de pié, sentado, en motocicleta y robando. Como los piratas del Caribe , el Zorro, el Conde Montecristo y todos los héroes que han robado a los malos para devolver el oro a los buenos.

Y es que España parece consagrada al delirio de la extrema izquierda en un nuevo frente popular en lucha por la libertad de expresión, el derecho a decidir y proclamar a los cuatro vientos que son los buenos de la película, no van a dar descanso a la llave del erario para costear su falsa política social, tan catalana, tan progre y de corazón altruista. Al estilo de la corrupta, andaluza y revolucionaria política socialista en Andalucía donde si se roba es para repartir el botín entre todos. Otra vez en escena el mito de todo para el pueblo pero sin el pueblo, estruendoso y tan mágico en los social como Macondo, donde “…no ha pasado nada, ni está pasando ni pasará nunca. Este es un pueblo feliz…”

Ahí esta el milagro, en ese sur maravilloso de la Andalucía subvencionada en el que después de cuarenta años en los que mientras Pujol se dedicaba a llenar la hucha de la independencia, los socialistas han conseguido un mini estado público en el que campea la corrupción hasta en el íntimo adn de sus vecinos que disfrutan de la ayuda pública, la subvención, la cadena de favores, o ese puestecito de trabajo que les consigue la concejal, el diputado o la funcionaria con cargo de la administración autonómica.

Pero en el mapa de las estrellas se descubre que hay derivas peligrosas que conducen al abismo que representa el incendio que no cesa. Acuérdense queridos lectores de aquellas llamas en la sede de la Justicia en Sevilla: lo leí en  el ABC de Sevilla que publicó unas fotos del interior de los juzgados en los que hubo dos focos de fuego que me sugirieron de nuevo a los clásicos mitos de la novela negra y social. Me acordé de Balzac. En España como en Macondo nunca pasa nada.

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Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

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