¿Dónde está hoy esa España nuestra tan querida? Por Rodolfo Arévalo

¿Dónde está hoy esta España nuestra tan querida? Ilustración de Tano
¿Dónde está hoy esta España nuestra tan querida? Ilustración de Tano y Tita

«Allá por mil novecientos setenta y cinco, recuerdo que las leyes eran a la medida de lo que la sociedad reclamaba, para poder llevar una vida ordenada, con reglas y tranquila»

Cuando yo tenía veintiún años, allá por mil novecientos setenta y cinco, recuerdo que las leyes eran a la medida de lo que la sociedad reclamaba, para poder llevar una vida ordenada, con reglas y tranquila. La gente tenía incluso dos trabajos pequeños con los cuales podía mantener a su familia, uno de tarde y otro de mañana, nadie vagueaba y a nadie se le caían los anillos. También es verdad que todo lo que ganaba cada uno era para la familia porque no había declaración de la renta, no había impuestos directos, había de poca cantidad, sí indirectos.

Eso sí la justicia caía pesadamente contra quién la transgredía, y esto resultaba reconfortante para la mayor parte de la población que podía pasear a cualquier hora del día por casi cualquier calle de una gran ciudad sin miedo a que le violaran, robaran, asesinaran o asaltaran. Lógicamente, no deambular por los barrios de gente de mal vivir era lo prudente, y aún así si me apuras se podía hacer con bastante seguridad.

«¿Dónde está hoy esa España nuestra tan querida? Abandonada a su suerte en cada mini territorio o finca particular de indios mentecatos»

Con el transcurrir de los años hemos llegado a esta España nuestra, como decía Eva Sobredo, Cecilia, la cantante de las vendas negras sobre carne abierta. Sí España ¿quién bebió tu sangre, quién pasó tu hambre cuando yo no estaba? Mi querida España, esta España mía esta España nuestra… ¿Dónde está hoy esta España nuestra tan querida? Abandonada a su suerte en cada mini territorio o finca particular de indios mentecatos y ambiciosos deseosos de poder.

Estos elatos estirados oledores de palitos con mierda, que solo desprecian a los demás, incluidos los suyos, que solo pueden y quieren destruir lo que ha costado siglos construir, ¿a qué diablos quieren jugar, a acabar siendo la ínsula de Barataria para gobernar como Sancho Panza?

Y mira que me importa a mí cuatro pepinos, que no soy nacido aquí. Para mi España es toda ella, la península y no anexiono, en mi deseo a Portugal, porque cuando vine aquí con doce años y me habían hablado de España, no incluía Portugal, pero bien que no me hubiera importado. Y se preguntarán ustedes ¿por qué? Pues sencillamente porque un país cuanto más grande sea, mejor país es, porque puede contar con los recursos de diversas regiones y gentes de diversas costumbre y culturas para ser considerado importante en la escena mundial. Tiene más recursos, más posibilidades de negocio y más personas, que con su trabajo y conocimiento pueden hacerlo grande.

«Quiero añadir y quejarme de estos otros cuarenta años de democracia que yo tuve la suerte de poner en marcha votando la Constitución»

Lastimeramente todo esto, en el plazo de cuarenta años, ha dejado de ser verdad. Unos se quejaban de los cuarenta años de dictadura, pero yo, hoy también, aparte de esos cuarenta de Franco, que por otra parte saco a España del subdesarrollo y la industrializo y modernizó, quiero añadir y quejarme de estos otros cuarenta años de democracia que yo tuve la suerte de poner en marcha votando la Constitución. Vaya mierda de recorrido, de culo y cuesta abajo, cada vez peor y peor. Dónde están las buenas formas y las maneras correctas de comportarse, de dar las gracias a los demás y de tratar de que la gente se sienta a gusto a tu lado.

Parece como si el intelecto humano se hubiera deteriorado en este aspecto del respeto y consideración hacia los otros. Y que nadie se alarme, no estoy hablando de religión dado que soy ateo, si no de urbanidad de cultura occidental. Podría ser esto una consecuencia directa de que la gente, el pueblo, crea que sus gobernantes en general les han abandonado a su suerte. Pues miren por dónde no diré ni sí ni no. ¿Quién confía en la actualidad en los políticos? Poca gente. ¿Quién confía hoy en la judicatura, que no en la justicia? Poca gente. ¿Quién confía hoy en el Estado, salvo quizás en su fuerzas de seguridad y poco más…? Pues creo que muy poca gente.

«Lo que sí tengo claro es que una mayoría aplastante de Españoles están con su Rey, con la Monarquía y con la Libertad del Estado de Derecho»

Lo que sí tengo claro es que una mayoría aplastante de Españoles están con su Rey, con la Monarquía y con la Libertad del Estado de Derecho, y muy en contra de la línea Republicana, fallida dos veces, que esgrimen como papagayos Pablo Iglesias y otros pesados Comunistas, que no aprenden ni a tiros, nunca mejor dicho después de una guerra civil. Por eso vemos que hay gente que ante los atracos con violencia en domicilios, ante la invasión agresiva de inmigrantes de una cultura totalmente diferente, y que parecen tener por costumbre denostar a las mujeres, y en muchos casos violarlas, por considerarlas humanos de segunda clase. Esa gente que, iba a citar antes de aclaraciones, tiene que formar grupos de vigilancia propios para defender sus comunidades frente a ocupas, vendedores de droga y de mala gente sin oficio ni beneficio y que encima echan la lagrimita a la primera de cambio, diciendo que ellos lo hacen por necesidad, que no tienen la culpa, que la culpa es de los demás, de la sociedad. ¿No hemos luchado los demás por poseer lo que tenemos o todavía estamos pagando? ¿No hemos reptado y suplicado por tener un trabajo que apenas da para mantener a la familia trabajando el que menos ocho horas? Sí. Y no nos quejamos.

Está hecha, esta sociedad del siglo XXI, de jóvenes vagos, asustadizos y blandengues. Eso parece, porque si no estarían todos a una votando a políticos con dos pares de narices, que saben lo que se traen entre manos y por supuesto, saben organizar sociedades de manera civilizada. No, no seré yo quién me queje, no soy rico y si tuviera que irme de aquí, poco me costaría mientras alguien todavía, a los sesenta y seis, me diera trabajo. Sí, en algún país en los que se aprecia el esfuerzo y el valor de los individuos tomados uno a uno y no como grupos pedigüeños. Lugares en los que todavía se respeta la vida, los sentimientos, el trabajo y la propiedad privada. Y ahora venga algún llorón a decirme que tiene cuatro hijos y no tiene trabajo. ¿En que mierda estaba pensando para dejar cuatro veces embarazada a una mujer sin poder hacerse cargo de la manutención de sus hijos? Es para darle bofetadas hasta en el carné de identidad. Un fallo lo puede tener cualquiera, aunque yo puedo decir que en mi entorno social nadie tuvo que casarse por un descuido, sobre todo hoy en día en dónde hay información sexual en cada ambulatorio de la seguridad social, hay ayudas para viviendas y todo otro tipo de ayudas, como el IMI y cosas por el estilo.

«Aquí en España el número de caraduras vagos e irresponsables debe de ser muy superior, hasta más alto que las peores cifras del Coronavirus»

Lo que si hay que decir es que aquí en España el número de caraduras vagos e irresponsables debe de ser muy superior, hasta más alto que las peores cifras del Coronavirus, porque en este país el peor virus es la vagancia y la envidia. Cuando yo tenía veintiún años, allá por mil novecientos setenta y cinco, recuerdo que las leyes eran a la medida de lo que la sociedad reclamaba, para poder llevar una vida ordenada, con reglas y tranquila. Por desgracia la democracia trajo todo este descalabro porque la gente confunde libertad, con libertinaje y es que las mentes han evolucionado, pero para la maldad y el egoísmo.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

Un comentario sobre “¿Dónde está hoy esa España nuestra tan querida? Por Rodolfo Arévalo

  • el 22 agosto 2020 a las 16:46
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    Enhorabuena por el articulo difícil de superarlo en claridad

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