(II) El Ministerio de la Verdad comunista: Mentira, miedo y Manipulación. Por José Crespo

Jamás pensé que nuestro país podría llegar a tener un Vicepresidente del Gobierno tan zarrapastroso
El Ministerio de la Verdad: Mentira, miedo y Manipulación

«No debemos ni podemos llevarnos a engaño y sorprendernos cuando nos demos de hoz y coz en un sistema soviético y revolucionario de la Mentira, miedo y Manipulación»

No debemos ni podemos llevarnos a engaño y sorprendernos cuando nos demos de hoz y coz en un sistema soviético y revolucionario. Iglesias define lo que es democrático cuando afirma que: «a veces defender el puesto de trabajo lanzando tuercas y cohetes es el mayor acto democrático que se pueda llevar a cabo».

 

¿Cuál es la diferencia entre Dictadura y Democracia? El presentador de La TuerKa y profesor de Ciencia Política en la Complutense explica la noción de Democracia.

 

Que estamos ante la demolición del régimen democrático del 78 es más que evidente cuando nos encontramos con la anulación de las libertades de la Constitución y con el ataque directo a la Monarquía aprovechando el Estado de Alarma, pues tal como dice Iglesias los momentos de «excepcionalidad son una oportunidad» al recordar el catecismo comunista, por lo que la pandemia les está viniendo al pelo o mejor… al moño, habrá quien no quiera verlo pero por sus hechos y en este caso también por sus palabras conocemos el proyecto al que nos conducen de la mano del doctor “cum fraude”.

Pablo Iglesias recuerda el catecismo comunista: Hay que aprovechar los momentos de excepcionalidad.

Es indiscutible que el comunismo fue derrotado en la Guerra Civil española por el general Franco el más afamado de la época en Europa y reconocido con la Legión Francesa, pero hoy día de la mano de Zapatero con podemitas, separatistas y filoterroristas han decidido derrotar ahora a Franco, mejor y más cómodo muerto que vivo, sacar su cadáver de un lugar que él no eligió sino el Jefe del Estado, un lugar que no se creó para su autobombo sino para la reconciliación entre españoles aunque con gente como Iglesias está visto que es imposible.

 

Se nos argumenta que la última guerra civil, que esperemos sea la última, fue una lucha por la democracia y de un gobierno democrático usurpado, contra el “fascismo”, una bola intragable a poco que leamos, pues la guerra civil fue el resultado deseado y provocado por el socialismo español, como lo prueban sus líderes de entonces en sus claras y cristalinas manifestaciones, pues la realidad es que sobre España se cernía una sovietización llevada a cabo por Largo Caballero, un peligro en la senda hacia el comunismo que desde 1934 amenazaba con destruir la propia República, como así fue y no el relato de la “memoria histórica”, invento de Zapatero y rebautizada ahora como “democrática”, con la que se nos pretende adoctrinar y perseguir al disidente, pero sobre todo modelar las mentes de los más jóvenes.

 

Como prueba del valor de la victoria de Franco tenemos el reconocimiento por parte del nada sospechoso Winston Churchill, primer ministro de Reino Unido entre 1940 y 1945 y entre 1951 y 1955 en un segundo mandato, quien reconoció que el generalísimo Franco en palabras de García Serrano «fue el primero y el único que derrotó al estalinismo en el campo de batalla y en la paz» deuda que tenían y tienen con él las democracias occidentales. 

En 1938, durante la Guerra de España Churchill afirmó que: «Franco tiene toda la razón, porque ama a su patria, Franco defiende, además, a Europa del peligro comunista, si se quiere plantear la cuestión en éstos términos. Pero yo, que soy inglés, prefiero el triunfo de la mala causa. Prefiero el triunfo de los otros [los del Frente Popular] porque Franco puede ser un trastorno o una amenaza para los intereses británicos, y los otros no».

Y en 1939, al terminar la Guerra de España de 1936 amplió: «Varias veces he recordado a mis lectores que Franco era un general republicano que previno plenamente al Gobierno español contra la anarquía política hacia la cual derivaba éste. Ahora tiene la ocasión de convertirse en un gran español, del que pueda escribirse de aquí a cien años: «Unió su país y reconstruyó su grandeza. Además de ello, reconcilió el pasado con el presente y mejoró la vida de la clase trabajadora mientras conservaba la fe y la estructura de la nación española. Tal realización lo alistaría en la Historia junto a la obra de Fernando e Isabel y las glorias de Carlos V«»

 

En 1944, cuando ya los aliados tenían las de ganar en la II Guerra Mundial agradeció la no participación de España: «El mayor elogio hay que concederlo, sin ninguna dudad, a la decisión española de mantenerse fuera de la guerra… El momento crítico pasó; la batalla de Inglaterra se ganó. …Otra crisis muy seria ocurrió… antes de la operación Torch, es decir antes del desembarco de las fuerzas de Estados Unidos y Gran Bretaña en el Norte de África… Debo decir que yo consideraré siempre que España rindió entonces un servicio no sólo al Reino Unido, al Imperio Británico y a la Commonwealth, sino a la causa de las Naciones Unidas. Por ello no simpatizo con quienes creen inteligente, e incluso gracioso, insultar y ofender al gobierno de España en cualquier ocasión».

 

Se equivocan o mienten de la manera más desvergonzada quienes afirman que el 18 de julio de 1936 hubo un golpe de estado contra un gobierno democrático de idílico puesto que solo hubo un único culpable que fue el gobierno republicano, dicho esto por republicanos tampoco nada sospechosos padres de la República como Ortega y Gasset, Pérez de Ayala o Gregorio Marañón, que huyeron de la propia República, los que dejaron claro que anarquistas, socialistas y comunistas fueron los que acabaron con la República y el sistema democrático porque precisamente no creen en la democracia, la detestan… «en ningún país capitalista existe democracia en general; no hay más que democracia burguesa» en palabras de Lenin.

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Mañana sábado, tercera y última entrega.

José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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