«Esto sí que es algo histórico, y no el escándalo diplomático como dijo el “proyecto hombre” que tenemos de canciller».
Conversaciones en el andamio. “VERGOÑA”. Por Francisco Gómez Valencia

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«Esto sí que es algo histórico, y no el escándalo diplomático como dijo el “proyecto hombre” que tenemos de canciller».

«Acusar infundadamente a Begoña implicaba atacar a una institución del Estado/Gobierno, que por aclarar, para ellos es lo mismo».

Ahora se comprende la triste rabieta de las izquierdas, abocadas a su propio fracaso cíclico, y autodestrucción recurrente.

«¡Qué bien le viene a Sánchez que los enanitos del circo vestidos de ministros de Sumar, hagan de las suyas meneando la colita!».

«Sean buenos y compartan si opinan parecido, o les gusta leer La Paseata, que yo hoy “juernes”, casi que me hago un Lambán».

«El fugado considera que los de Esquerra deben apoyarlo pero la guerra fratricida entre independentistas, está en todo lo alto».

En el andamio: ¿Paramos? Oye que igual es cierto que los políticos a veces rompen con todo, como hizo “el Sánchez”… ¡y a tomar por culo la bicicleta!

«La policía de la nueva moral progresista, ha ganado por los pelos a la sociedad, la cual con su televoto decidió que quien debía ganar era ISRAEL».

«Me temo que en Cataluña volveremos a ver a Puigdemont de “President” y a Salvador Illa, sujetando el candelabro».

«Ellos siempre se suman a todas aquellas iniciativas, que a la gente normal y corriente no nos interesan».

«La incultura es predominante. Y la empatía de la clase política me repatea las tripas. El miedo es patente. Y la desconfianza en el gobernante es latente».

El panadero”, quería que le diera mi opinión sobre lo indecente que resulta que Sánchez no dimita, por lo de la investigación de su mujer, y sus presuntas actividades corruptas y tal, aunque, ¿para qué?

«Todos a cubierto pues el Gobierno ha recargado la metralleta y dispara hacia todo aquello que no aplaude, llora o defiende a la versión española de los Perón»

«De gusano sociata a mariposa podemita, pero el último giro copernicano del progresismo pedrista consiste en poner a Salvador Illa en modo perro fiel».