«Todo es tan asqueroso que solo de pensarlo a nosotros (y esperamos que a toda la gente de bien que nos dedica su atención) les arda la sangre».
Conversaciones en el andamio: Viernes de caos laico. Por Francisco Gómez Valencia

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«Todo es tan asqueroso que solo de pensarlo a nosotros (y esperamos que a toda la gente de bien que nos dedica su atención) les arda la sangre».

¿Dónde está Pedro Sánchez? Obviamente escondido. Mostrar perfil bajo en los peores momentos o las ocasiones más difíciles usando su propia terminología, no le renta.

«Es como cuando el PSOE se hizo una auditoría a sí mismo cuando lo de Cerdán, o cuando Óscar Puente se la hizo a la gestión de Ábalos. Pues esto, será igual».

«Raro y extraño también es que hayamos normalizado que el Estado se nos caiga a pedazos fruto del socialcomunismo que nos asola».

«Todos se han involucrado en el uso de tácticas ilegales para tapar su debilidad. Es más, han respondido con violencia y conflictos para ocultar los problemas sociales es decir, justo al revés».

«La Montero da más vueltas que un perro para acostarse mientras se hace la picha un lío con lo del principio de ordinalidad».

«Resulta todo tan burdo y chusquero que ver a la casta política zurda atacar en tromba a este o a aquel siempre por lo mismo para tapar las miserias del sanchismo, me produce náuseas».

Desde Sumar han anunciado sin venir a cuento que van a tratar que las máquinas expendedoras de café lo hagan sin azúcar de oficio y por ley.

«Viendo el percal da la sensación de que a falta de curro es decir, agenda, el pavo se ha presentado para anunciar un nuevo Real Decreto».

«El país duerme mal y no descansa lo suficiente. La política apesta y su hedor contamina el aire que respiramos por eso, afirmo que el estado mental de los españoles está lacio y confuso».

«No quiero pensar en esos pobres niños mirando asombrados como sus papás y sus mamás llamaban “hioputa” al Rey Baltasar».

Ver pulular a los Delta Force como Pedro por su casa a toda hostia con visión nocturna o sin visión nocturna (qué más da) no tiene precio».

Entremés situando de camino al pan de cada día de tipo campesina y blanquita a poder ser y los «Encuentros en la siguiente fase» que suscita.

«Mi reloj me infunde miedo, me recorta libertad y hasta derechos, sin duda será progresista porque continúa ahí fiscalizando mi tiempo, ese que se nos acaba hoy para seguir mañana».