La adolescencia y juventud que brujulea por estos lares es un claro síntoma de hasta dónde se pueden estirar las cuerdas del Estado de Derecho.
La adolescencia y juventud que brujulea por estos lares. Por Rodolfo Arévalo

www.lapaseata.net

La adolescencia y juventud que brujulea por estos lares es un claro síntoma de hasta dónde se pueden estirar las cuerdas del Estado de Derecho.

Está visto que el ojo del amo engorda al caballo, por eso es por lo que parece que el jumento de Pedro Sánchez está adelgazando, ¡que no veas!

¡Hay países y países! No se sabe por qué, pero lo que está claro es que, en gran parte depende de quién gobierna el país.

En este estudio, la doctora Noreena Herzt, hace mención a que las empresas en el futuro imprimirán su propia moneda, así como que cuatro o cinco personas poderosas en la sombra dirigirán el mundo

Me huelo que retorna a España la pertinaz sequía y no tan sólo de agua porque vamos apañados cuando alguien zorrea en la presidencia.

Desde hace unos años no parece haber dinero para nada. Eso solo puede deberse o a una malísima administración.

Parecemos un país de eso, de puentes sobre aguas turbulentas de Simon y Garfunkel, las lógicas corrientes de los ríos embravecidos.

La falsa realidad que nos rodea es una ópera bufa, una carcajada continua, un sinsentido de pensamiento vacío y absurdo.

La alternativa real que tienen sin cualificación al entrar en Europa es delinquir. El tren de la inmigración ilegal nos pasará por encima.

Algunos españoles sufren padecimientos mentales muy profundos. En concreto muchos políticos profetas del independentismo.

Europa ya ha catado, y cuadriculado al personaje que nos preside y empiezan a considerarlo un problema más que un presidente más del país.

¡Ya está bien de tonterías señor Urtasun! La historia no se puede evaluar con conceptos del siglo XXI extrapolados al siglo XV

Lo de la separación de poderes en España, desde que llegó este último presidente de gobierno esta en modo off, no funciona.

Visto desde aquí en el siglo XXI y ahora, a muchos de nosotros se nos antoja que hemos pasado la vida llegando tarde.