Y es que, la pepera Ayuso, concita un odio visceral entre… los millones de podemitas. De modo singular, entre las huestes de ‘la marquesa’.
La vuelta al mundo en un dedal (Capítulo 5): La pepera Ayuso. Por Guirong Fu

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Y es que, la pepera Ayuso, concita un odio visceral entre… los millones de podemitas. De modo singular, entre las huestes de ‘la marquesa’.

Eduardo Madina como planteamiento inicial hay que recordar, hasta el aburrimiento, que ETA ha asesinado a 856 compatriotas como a mi abuelo.

La aceptación social del aborto es una de las peores enfermedades de nuestra sociedad…

La mayoría de izquierdas del TC ha aprobado por mayoría , trece años después de su promulgación, la ley del aborto de Rodríguez.

«De recurrir la Ley del Aborto ante los tribunales, el PP pasó a mantenerla en vigor y ahora ya la defiende a capa y espada.

El pestilente aliento a hez de cachalote llegó al Congreso de la sucia boca de Odón Elorza, el protegido de los terroristas etarras.

Dos declaraciones, y en el mismo día, de la «menistra de igual dá» demuestran, por si todavía había alguna duda, su enorme ignorancia e incompetencia.

Durante muchos años nos extrañábamos de ver a los ciudadanos orientales provistos de mascarillas por las calles.

La enfermiza vanidad de Pedro Sánchez está causando graves perjuicios al Estado en todas nuestras áreas de influencias internacionales.

¿Qué podía esperar el felón de Mohamed, que ve como la parte ausente del gobierno que lo visita está en contra del regalo del Sahara?

Esto que dice señora, ministra de España, es la mayor aberración que se ha pronunciado jamás en sede parlamentaria. Irene Montero dimisión.

HRH the Prince of Walapagar ha impuesto a su churri como ministra de Igualdad, dependiendo orgánica y funcionalmente de él como vicepresidente. Igual que en Podemos. En su casa no sabemos.

¿Podré descubrir, al fin, por alguno de ellos, todos los hombres, mujeres y otros ‘géneros’ con que Marilyn en su día se ha acostado?

O nos organizamos y les paramos los pies haciendo un frente común al enemigo invasor en nuestras calles, o no queda de España ni el nombre.