El código penal nunca ha sido el de la Manada sino el del socialista Belloch que lo definió como el Código Penal de la Democracia.
El código penal nunca ha sido el de “la Manada”. Por Anna Castells

www.lapaseata.net

El código penal nunca ha sido el de la Manada sino el del socialista Belloch que lo definió como el Código Penal de la Democracia.

Las feministas son al feminismo lo que el progresismo es al progreso, los sindicatos son al obrero y lo que el carterista es a la cartera.

Es difícil comprender cómo se puede llegar a este grado de depravación moral, el caldo de cultivo de la corrupción…

Coincidió el hambre de protagonismo de Abascal con las ganas de comer de Tamames, en forma de despedida mayestática de su persona.

Pastores y apicultores ecológicos: Nuestros gobernantes saben bien lo que hacen, primero generan un problema y luego se inventan una ocurrencia.

La pataleta del gobierno contra la decisión de Ferrovial de trasladar su sede social es lamentable además de errónea.

Apoyo a la nueva pareja musical y a su valentía por cambiar la música que tanto daño hace a los españoles. Que la nueva música suene alto.

La vuelta al mundo en un dedal (Capítulo 11): El caso Tito Berni toma un aire alarmista y al partido sanchista empiezan a temblarle las canillas.

Este 4 de marzo, tendrá lugar en Madrid a las 12h00 en la Plaza de Neptuno, una de las manifestaciones más importantes que puede haber en una sociedad democrática.

No hemos visto a Narciso PinócHez hacerse una foto en los túneles del ferrocarril cántabro y asturiano, que tanto indignó a los presidentes autonómicos.

No podemos simplificar, en una guerra el mayor peligro son los delincuentes en cuyas manos cae un arma y las cúpulas corruptas.

Para ser gente de bien lo único que se necesita es tener un sentido positivo de la vida, cultivar la amistad, el respeto al contrario y cooperar al bien común.

Como niña mimada que no suelta su muñeco, Rita Maestre utiliza su parto para lanzar un bulo contra Ayuso y una enfermera la desenmascara.

La vuelta al mundo en un dedal (Capítulo 9): Don Narciso, el más INDIGNO, en un país dignísimo habla de dignidad.