Dejen de leer. Miren a su alrededor, busquen algo o alguien, al alcance de su vista, por lo que merezca la pena estar aquí y ahora.
Las horas muertas. Por Julio Moreno López

www.lapaseata.net

Dejen de leer. Miren a su alrededor, busquen algo o alguien, al alcance de su vista, por lo que merezca la pena estar aquí y ahora.

No pasa un día sin que suceda algo infausto en España y un puñado de nativos nos limitamos a vestirnos de plañideras y a lloriquear en las redes.

Es por el principio de incertidumbre, de incluso de la propia existencia, por lo que no podemos mantener pensamientos inflexibles.

Creo que sería o debería ser posible pues la esperanza es lo último que se pierde, pero he de reconocer que sería como pedir peras al olmo

Al estar un semestre en negativo, entraremos en recesión técnica y el BCE dejará el año que viene de comprar deuda. Poco nos pasa.

Y, ¡Voila! Acusaciones al pueblo “culpable” y Venezuela trasplantada. ¡Se acabó lo bueno! Y por ello además ¡“Ahorremos agua”!

Es justo así, amigos y queridos lectores, en honor a la verdad, como sepultan, Putin y todos los tiranos, la libertad.

Cuando les falte el condumio, serán los primeros en salir a los campos con una escopeta para cazar sin hacer ascos a nada de cuatro patas.

Hemos dado tanta prisa en acelerar la transición energética que la estamos haciendo más pestilente y cara de lo que sería deseable.

En la España anestesiada vivimos en la era digital, donde la red nos satura de información hasta tal punto que resulta del todo imposible digerir el big data que nos invade

Hay que escribir para ser mejor que uno mismo, planteándote objetivos que estimas inalcanzables y que probablemente no alcanzarás.

Ya éramos unos diez los que asistíamos como testigos a las andanzas del “El gato de Guayaquil”, puesto que la situación bien merecía la pena.

Primero España y luego Europa, y América en su conjunto, se beneficiaron mutuamente, en agricultura, de conocimientos, especies y variedades.

Los trabajos que solo requieran preparación de peón empezarán los primeros a ser sustituidos por los robots, esos seres metálicos o de plástico.