Creemos que con las nuevas tecnologías hemos inventado la rueda y esperamos más de 2000 años para que la ciencia bendijera los beneficios de las paseatas.
Las bondades de las nuevas tecnologías y los libros de papel. Por José Antonio Marín Ayala

www.lapaseata.net

Creemos que con las nuevas tecnologías hemos inventado la rueda y esperamos más de 2000 años para que la ciencia bendijera los beneficios de las paseatas.

Y como la anchoa es un animal, pues hablemos del ilustre y a mi entender, pueblerino presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla.

Los veterinarios que ejercen la labor de veterinaria de campo, están sujetos a horarios intempestivos y a pocas fiestas.

Somos unos pobres idiotas. Unos tiernos idiotas, unos inocentes idiotas, impotentes y atemorizados por el sistema que no sabemos cambiar.

¡Ah¡ y no se trata de Racismo ni de xenofobia, se trata únicamente de la defensa de nuestra vida y cultura occidental.

Los políticos no nos hacen ni puto caso y de ahí que yo abogue por la creación de androides políticos con obsolescencia programada.

A veces siento a mi madre a través de ella. Gracias mamá, te lo debo todo. Y hasta tu ausencia me mantiene humano y vivo.

Bastantes españoles se están dando cuenta ya de a dónde nos lleva el socialcomunismo frentepopulista del cum fraude.

Vivimos tiempos de penumbra por la impresión de que se ha ampliado, exageradamente, el espacio público de los secretos de Estado.

El producto final o la marca, debe representar esta nueva ideología y da lo mismo el sector en cuestión, simplemente debe ser sostenible.

Se está faltando a la verdad. Se está mintiendo y manipulando. Se está desinformando. Están jugando con la gente

Ha hecho de la mentira su vida y el núcleo central de su manual de supervivencia política, y que para más inri hasta fue desahuciado por los suyos, los mismos que ahora participan de la corrupción de la verdad

No consiste en engañarse a sí mismo aceptando o no el relato que nos ofrece el Gobierno, sino aceptar de buena gana ser partícipe de la engañifa.

Te doy mis ojos… ¡Y algo más! Usted y yo, en este presente convulso somos ganado, por muy estupendos e independientes que nos creamos.