Arderéis como en el 36 o viva la libertad de expresión y la falta de redaños

Vaya por delante que no soy una persona religiosa pero si una persona respetuosa con los sentimientos de los demás. Jamás se me ocurriría mofarme de los símbolos de una religión, sea esta más o menos importante, pero si me indigna que algunos dirigentes políticos traten al resto de ciudadanos como si fuésemos imbéciles incapaces de discernir por nuestra cuenta la realidad de la manipulación.

Yo era una de ustedes, sin pasión.. pero hoy con mis arrugas, soy mas joven que mañana

 

Yo era una de ustedes
Yo era una de ustedes, sin pasión, me educaron como a ustedes y así obedecí hasta que me ahogué

 

«Yo era una de ustedes, sin pasión. Me educaron como a ustedes y así obedecí hasta que me ahogué»

 

 

Yo era una de ustedes, sin pasión. Me educaron como a ustedes y así obedecí hasta que me ahogué… Así me iba apagando en esa vida ordenada y rutinaria hasta que, un día cualquiera recordé un olor.., una fragancia… Había dejado atrás vivencias por las que, tiempo después.., ¡Hubiera matado! Y, ¡mírame ahora! Automatizada.., gris, resignada…

Así que revolví en el cajón de los sueños, y los reviví mentalmente hasta divisar el arco iris… Y allá con pasión me dirijo.., hacia los humanos de colores, y las nubes de algodón. Donde los besos son moneda y olvidas las horas el reloj…

Donde los ojos son palabras, los hombros suaves almohadas, y la única luz una pasión. Allí donde quise ir un día, el estado al que jamás renunciaré, porque, yo, yo no envejezco señores… Yo maduro, y me reinvento.., no soy lo que veis. Porque peino canas, tengo arrugas, hasta en el alma.., pero hoy, aún soy joven, y algo más que mañana.

 

La citas para el alma de Mercedes: Homenaje a Umberto Eco, el maestro que desconfiaba de Wikipedia

UMBERTO ECO
Umberto Eco

 

 

«Umberto Eco fue miembro del Foro de Sabios de la Mesa del Consejo Ejecutivo de la Unesco y Doctor Honoris Causa por treinta y ocho universidades»

 

 

 

«… antes los apocalípticos eran los que criticaban y rechazaban. Hoy son los que critican, pero a la vez usan estas cosas, así que es un discurso interno: yo soy muy crítico con Wikipedia, porque contiene noticias falsas. Las hay también sobre mí, falsas y no falsas, pero utilizo Wikipedia, porque si no, no podría trabajar. Mientras escribo, por ejemplo, Tirso de Molina y no me acuerdo de cuándo nació, voy a Wikipedia y lo miro, en cambio antes tenía que coger la enciclopedia y tardaba media hora. Antes los apocalípticos no usaban estas cosas: escribían a mano con la pluma de ganso.»

Umberto Eco fue miembro del Foro de Sabios de la Mesa del Consejo Ejecutivo de la Unesco y Doctor Honoris Causa por treinta y ocho universidades: entre ellas, la Universidad de Lieja (1986), la Universidad Complutense de Madrid (1990), la Universidad de Tel Aviv (1994), la Universidad de Atenas (1995), la Universidad de Varsovia (1996), la Universidad de Castilla-La Mancha (1997), la Universidad Libre de Berlín (1998), la Universidad de Sevilla (2010), la Universidad de Burgos (2013) y la Universidad de Buenos Aires (2014).

 
En 2000, recibió el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Fue caballero de la Legión de Honor francesa.

 
Recibió también: la Medalla de Oro al mérito de la cultura y el arte (Roma, 1997); Caballero Gran Cruz de la Orden del Mérito de la República Italiana (Roma, 1996); Ordine Pour le Mérite für Wissenschaften und Künste; comendador del Orden de las Artes y las Letras, en Francia; el Premio Strega, el Premio Médicis, el Premio Bancarella, el Premio del Estado Austriaco para la Literatura Europea. Fue miembro honorario de la Asociación James Joyce, de la Academia de Ciencias de Bolonia, de la Academia Europea de Yuste, de la Academia Americana de las Artes y las Letras, de la Real Academia de Bélgica, del Umiejętności Polska Akademia (Academia Polaca de las Artes), del Colegio de Santa Ana de Oxford y de la Accademia dei Lincei. Fue propuesto en diversas ocasiones para el Premio Nobel.

El nombre de la rosa
El nombre de la rosa

«Nada hay en el mundo, ni hombre ni diablo ni cosa alguna, que sea para mí tan sospechoso como el amor, pues este penetra en el alma más que cualquier otra cosa. Nada hay que ocupe y ate más al corazón que el amor. Por eso, cuando no dispone de armas para gobernarse, el alma se hunde, por el amor, en la más honda de las ruinas»

(Fragmento de «El nombre de la rosa» de UMBERTO ECO)

¡¡Buen día para todos!!