La comilona política o el déficit a la carta en 17 mesas, y de postre flan chino el mandarín

cartel de La grande bouffe de Marco Ferreri
cartel de La grande bouffe de Marco Ferreri

 

Estallan las costuras del estado por el sobrepeso de los diecisiete comensales y España queda con el culo al aire porque su traje además está lleno de jirones: Han comido demasiado en la grande bouffe de la transición, y ahora nuestros políticos reconvertidos en egoístas, panzudos y ansiosos tragaldabas, no quieren ponerse a dieta. Les gusta demasiado la salsa espesa de la corrupción ligada al vicio, y no quieren saber nada de las estrecheces de la honestidad. Lo peor es que, bien cociditos a impuestos, pretenden comernos a todos y llegar así, ahítos de poder, al postre: Un enorme flan chino que les hará estallar.

 

«Y mientras comen con el papo lleno, la grande bouffe, se enchufan y gastan»

 

Y mientras comen con el papo lleno, se enchufan y gastan. Rajoy  parece buscar la solución en el culo de las botellas de cava catalán que descorcha sin parar. Y aquello de que no se puede gastar lo que no se tiene ha quedado en el olvido. El Puigdemont gobierna arruinado y cada día que pasa necesita mas para su tele, sus embajadas y en definitiva su cara independencia. Susana Díaz necesita más para ayudar a Marruecos, Cuba… y todo el tercer mundo, aparte claro está de atender a su parroquia y los nuevos ayuntamientos del cambio necesitan mas para tapar debajo de la alfombra ese cariñoso nepotismo que ya nos ha arruinado pero tan buenos resultados da con los necesarios votos.

Y es que esta España parece un terrible sinfín de la cena de los idiotas en una grande bouffe. Ojo al dato de la Deuda y nuestros compromisos con Europa.

La administración de la gente contra le gente. Ya está bien de irresponsabilidad, vagancia y despreocupación

Dicen los falsarios, políticos y subvencionados que la administración está para gestionar todo tipo de relaciones con las personas que integran un estado. Eso es verdad, pero según está planteada en la actualidad, parece un refugio de incompetentes a las órdenes de poderes ejecutivos poco interesados en la gente si no es por el dinero que puedan recaudar en impuestos.

La Abuela laica y otra de sus Carmenadas

Escuchaba hace unos días un nuevo exabrupto -más conocidos como Carmenadas- de la “abuela laica” -no confundir con ‘balalaica’, esa especie de guitarra rusa, a la que también me recordó el título, si se pronuncia un poco deprisa-, esa señora que, por mor de los pactos contra el electorado, “dirige” -es un decir- el Ayuntamiento de la Capital de España desde que las huestes de Pedro Sánchez, encabezadas entonces en Madrid por el singular Antonio Miguel Carmona

Porque no podemos rendirnos por lo que por derecho nos pertenece: La Fe, Santo Tomás y León Tolstói

La Fe era para Tomás un riesgo que le costaba asumir… Para él como para muchos sólo era, es creíble lo que se constata de una u otra manera. Queremos certezas, «tener garantías» en medio de tantas dificultades que se nos presentan día a día. Tener fe es descubrir que más allá de todo dolor, de toda angustia, de toda crisis, permanece la firme certeza de que al final todo llega… es uno de los mayores milagros que existen y yo creo en los milagros. Creo en la superación, en la esperanza de un mundo mejor, en la bondad del ser humano que a veces se encuentra en un lugar demasiado escondida en el alma.

Lo de Telemadrid avergüenza a la vergüenza ajena de profesionales y vecinos

Desde que Telemadrid sufrió el cambio de dirección, a raíz de la cual se tuvieron “que marchar”, voluntaria o forzosamente personas sensatas como Ana Samboal y otros pasaron a segundones, mereciendo de sobra la primera línea, ha desmejorado mucho y ha caído en una gran portavocía de postulados “de Progreso”, si progreso son los temas que ofrece, que provienen del Ayuntamiento de Madrid con Carmena en la cabeza o de la Comunidad con Cifuentes a la cabeza.