La locura y peligrosidad de las reuniones periódicas de la Comunidad de Propietarios (La casa que enloquece)

Siempre se puso como ejemplo de inutilidad la del peine para los calvos. Pero aún sería más patente el de las comunidades de propietarios y sus reuniones periódicas. Aquelarre de espectros, pandemónium espantoso, patio de broncas y dormitorio de monas, sólo sirve para problemas y enfrentamientos entre los vecinos de una finca. La mayor parte de las personas que cuidan su salud mental se abstienen de asistir a estos siniestros conciliábulos que no son sino una muestra de lo que es la democracia mal entendida.

¿Dónde están nuestros soldados y dónde los manifestaciones masivas de musulmanes condenando los atentados a los niños?

Los niños estaban en un concierto. Inocentes sentidores de música. La música de Satán, del satán norteamericano. Y un abnegado hijo de Mahoma y el Islam, en cumplimiento de su guerra declarada contra occidente, con total desprecio de su propia vida, de Allah, de los niños y de la madre que lo parió; o sea un auténtico psicópata decide reventar en medio de todo aquello, con el propósito de asustar a occidente. Y va el hijo de puta y lo logra.