Fray Perico el Epistolar en su tercera carta a los “Borreguenses”, es decir a su rebaño borreguil, es más breve que las dos primeras a los ciudadanos.
Fray Perico el Epistolar: Tercera carta a los “Borreguenses”. Por Antonio de la Torre

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Fray Perico el Epistolar en su tercera carta a los “Borreguenses”, es decir a su rebaño borreguil, es más breve que las dos primeras a los ciudadanos.

Ha sido toda una innovación, hay que reconocerlo, basar una autocracia en la ‘estrategia del amor’. Como ha dicho el ‘carismático líder’ con indisimulado orgullo, algo no usual en política.

«De gusano sociata a mariposa podemita, pero el último giro copernicano del progresismo pedrista consiste en poner a Salvador Illa en modo perro fiel».

Aquí y ahora no es sólo echar a Sánchez, que también, sino que nuestra labor consiste en destruir las ideas que quieren acabar con nuestra forma de vivir, de comer, de relacionarnos, de sentir…

«Mi vecino me preguntó sobre esa gran duda existencial que perturbaba nuestra mente, el fallecimiento de la madre que parió a Puigdemont».

Que quieren trabajar menos aún y cobrar lo mismo o más, porque dicen que tienen derecho a que se lo paguen los de siempre.

«Sánchez viene acusando a la oposición de emplear acusaciones falsas atribuyéndose para sí la licencia de demócrata adueñándose del relato».

«Hemos asistido al preámbulo de un posible golpe de Estado al más puro estilo populista del bolivarianismo chavista, demostrativo de que estamos ante un autócrata de libro».

«Solo desde una dictadura bolivariana o castrista, se puede pretender que la justicia no haga su labor, que la prensa libre, no la que el alimenta, haga públicas sus fechorías».

«Vivimos tiempos convulsos en los que vale cualquier argumento para ir contra el que disiente, contra sus argumentos, contra la prensa».

«El aspirante a caudillo bolivariano que pretende llevar a España a una nueva confrontación civil y a acabar con ella»

«Sánchez no ha llegado para gobernar España si no para intentar quedársela y lo continuará haciendo cueste lo que cueste».

Como un español más solo deseo que reflexione para que en su decisión pese más el bien común de “todos” los españoles que el suyo propio y el de su amada esposa.

A excepción de sus votantes, quiero pensar que los españoles no somos gilipollas, aunque nos tomen por ello. Menos samba e mais traballar, menos slogan y más hemeroteca.