Qué bello es vivir esta nueva normalidad cristiana progresista y que bonito resulta actualmente disfrutar del gambeteo argentino a la española.
El gambeteo argentino. Por Francisco Gómez Valencia

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Qué bello es vivir esta nueva normalidad cristiana progresista y que bonito resulta actualmente disfrutar del gambeteo argentino a la española.

Putin fue taxista antes que agente del KGB y de ahí su don de gentes y su bonhomía. Por suerte no nos tocó saber de su siniestro lado.

La ministra de Trabajo comunista (qué contradiós) sigue enredando con la derogación de la reforma laboral. Se trata de vestir al muñeco.

Otra cosa no harán el PSOE y sus socios, pero lo que es joder, lo hacen a rabiar: Crónica parlamentaria hilada al ritmo de los coños insumisos.

Viaje privado con medios públicos. Todo muy comunista y la Yoli está supercontenta de hacer su primer bolo internacional.

Legislan para prohibir, humillar, denigrar, jorobar al personal, repartir dineros entre los suyos y desviar la atención de lo importante.

Las autoridades europeas encargadas de dar estabilidad a Europa, y al mundo, han sido unos procrastinadores sistemáticos durante 75 años.

Yolanda Diaz ya está lista para liderar la izquierda. ¡El problema es saber cuando ha mentido, o cuando ha mentido más!

Gentecillas consideradas por el poder social comunista “bobos de baba colgante”, ¿Cuándo les vamos a decir que verdes las han segado?

Quieren callar su voz para que no molesten, quieren acabar con la libertad de prensa ante la pasividad de medios de comunicación.

Hoy escuchaba frases de pésame, en el diario televisivo y solo deseo que no haya sufrido y que Dios la perdone por el brutal recuerdo que deja.

Los bobos cacatúa repiten las consignas y mantras que escuchan en cualquier lodazal hertziano de aguas estancadas, con cadáveres políticos.

Hoy también tenemos un dictador, lo malo es que todavía la mayoría no se ha dado cuenta. Espera a que despabile más gente y esto va a parecer la Meca.

Siempre que las hojas secas caen de los árboles, pisoteo unas cuantas porque me gusta ese sonido que me recuerda la cultura occidental que hoy cada vez oigo más lejos.