«Este IaioQuePiensa repasa la tragicomedia diaria que representan sus señorías en el Congreso, un escenario donde el guion es de farsa y el aplauso se compra con subvenciones».
El gran teatro del absurdo político. Por Antonio Ibarra

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«Este IaioQuePiensa repasa la tragicomedia diaria que representan sus señorías en el Congreso, un escenario donde el guion es de farsa y el aplauso se compra con subvenciones».

«Màrius Carol, tío, ‘soberanista eminencia’, este legendario odio a España a tal punto os ciega. Nunca odio alguno trajo al mundo cosas buenas».

«¿Qué será de nosotros a corto y medio plazo? Pues nada, tranquilos. No pintamos nada en ningún sitio. Vivimos de la indiferencia. Andamos en la indigencia internacional más absoluta».

«El honor es mi divisa es el lema de la Guardia Civil. Honor, señor Sánchez… ¡Honor!. Ojalá alguien le explique qué es lo que significa y lo que implica».

«No se entiende, aunque nos sorprenda, que el presimiente del desgobierno no haya tenido tiempo hasta el momento, que se sepa, de felicitar a la galardonada».

«Estamos bajo la dictadura de algo tan viscoso como irritante, llamado sanchismo, con el aditamento de un progresismo en el que ellos se enriquecen, y otros se empobrecen, nosotros».

Con la expresión dar la talla no me refiero a la que nos pedían para realizar el servicio militar. Hablo de la poca talla de los políticos.

«Ánimo Pedro, con esas risitas desquiciadas. Y con la corte de pelotas del partido compitiendo por ver quién te hace la rosca con la carcajada más grande».

«Entre pisos de ensueño, sobres voladores y una Primera Dama muy emprendedora, los españoles seguimos pagando la función».

«Peor que un pueblo sin memoria es un pueblo de cobardes, pero peor que un pueblo de cobardes es un pueblo sin alma».

«Vuelven llorosos y dolidos por el maltrato sufrido y vestidos de blanco tras finalizar el crucero en el que han disfrutado por Baleares, Túnez, Italia o Miconos»

«Pedro Sánchez ha convertido a España en su cortijo político, y el país no puede permitirse permanecer en silencio».

«Las protestas en Madrid y Barcelona ya no son símbolo de libertad, sino reflejo del fanatismo de quienes confunden democracia con dictadura».

Con «¡A la rica chistorrita, oiga!» del Gitano nos vamos de compras madrugando un poquito que hay cola en el ultramarinos.