El dictador maneja la hacienda pública, y en ocasiones hasta la privada, con el único afán de hacerse propaganda a sí mismo.
Decálogo del buen dictador. Por Antonio E.

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El dictador maneja la hacienda pública, y en ocasiones hasta la privada, con el único afán de hacerse propaganda a sí mismo.

No me extraña que en un país en el que ocurran estas cosas, el nivel intelectual y cultural esté bajo mínimos.

Pero a pesar de esta avalancha de basura que nos cae, por tierra, mar y aire, no se puede hablar del origen criminal del PSOE.

Tienen a gala someter a los niños, no a una formación amplia, sino a una educación dirigida hacia los postulados que ellos requieren.

La dictadura china aborrece todo lo que huele a libertad y de ahí su exasperación ante la visita de Pelosi a Taiwán.

La etiqueta de progresismo globalista es una rara mezcla de feminismo radical, de ecologismo a ultranza y de recorte de la soberanía del Estado.

El Rey es bienvenido, es la única persona de alcurnia que, junto a muy pocos más, tiene el derecho de ser bien recibido en su país.

Las placas solares y los molinos, en contra del modo de vida de los pueblos, se han convertido en el nuevo ladrillo español.

El control de los medios es un disparate lógico y muy consecuente con el sistema de la virtualidad de la opinión pública, escorada a babor.

No puede ser que quien ha estado asesinando en España esté en las instituciones y las víctimas del terrorismo de ETA en la tumba.

Los agentes sociales son una extraña figura política de la España actual y tanto la UGT, Comisiones o la CEOE son organizaciones subvencionadas.

Cuando la izquierda ostenta el poder le estorba la democracia y la constitución, ya que eran meros medios para la conseguirlo.

Extracto de la ‘Rueda de Prensa Fin de Año’ que el Zar Putin dedicó a sus siervos, vasallos y mierdecillas de la prensa.

La legitimidad de ejercicio, que puede exhibir el actual Gobierno, no parece demasiado plausible. Simplemente, el espíritu de la Constitución se incumple de manera reiterada.