Si no damos la batalla cultural contra el marxismo del nuevo siglo todo estará perdido y luego no cabrán llantos ni lamentos.
Las nuevas consignas de la vieja izquierda. Por José Crespo

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Si no damos la batalla cultural contra el marxismo del nuevo siglo todo estará perdido y luego no cabrán llantos ni lamentos.

Esta semana ha venido marcada por dos aniversarios de muy distinta naturaleza y causas, pero con el mismo guion destructivo y manipulador del Estado.

Éste es el PSOE histórico que tenemos. No es un partido amable y respetuoso con la legalidad constitucional de cada momento histórico, ni con las formas democráticas-

Muchos jueces nunca protestaron cuando vinieron a por los demás. Pero ya no quedan demás. Pues eso, que, ahora, a de llorar.

Felipe González, viajaba en un avión que el PSOE alquilaba para los desplazamientos de partido. Es la diferencia entre un hombre de Estado y un okupa del poder.

Contra Sánchez me uno al sentir de quienes piensan en que —aunque en tiempo de descuento— todavía es posible detenerlo.

Los patriotas enviaremos criptonita para poder debilitar e ir anulando los poderes de Bolaños en el despropósito del gobierno sanchista.

Defendamos el Estado Social y Democrático de Derecho sobre el que se sustenta nuestra democracia, independientemente de ideologías, por nuestros padres e hijos.

Tampoco asistieron los cincuenta y cuatro diputados de los partidos cuyo apoyo necesita el presimiente para su investidura.

Roma no pagaba a traidores y los Gobiernos de España, como el padre de la parábola, no pueden seguir premiando a las hijas pródigas.

Fray Perico delega y recuerdo que: Un comunista, cuando habla, miente, cuando calla encubre y cuando tiene el poder, roba.

Cuando Don Ramón Tamames habla nuevamente en el Parlamento, hay que quitarse el sombrero y saludarle con el respeto que merece la inteligencia.

Le ha llamado la atención la ministra de economía, acusándolos de falta de patriotismo atribuyendo sus éxitos sólo y básicamente a las obras publicas…

Sin el certificado de progresistas chapoteamos según ellos fuera del constitucionalismo porque somos fascistas, golpistas, ‘trumpistas’ y ahora también bolsonaristas.