En el fondo, el Ministerio de Igualdad, de esta España patas arriba, lo que desea es que se proscriba la familia y se proclame la República.
España, patas arriba. Por Amando de Miguel

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En el fondo, el Ministerio de Igualdad, de esta España patas arriba, lo que desea es que se proscriba la familia y se proclame la República.

Cuando les falte el condumio, serán los primeros en salir a los campos con una escopeta para cazar sin hacer ascos a nada de cuatro patas.

Por la importancia de ser tercero en las elecciones, todo el imperio mediático de la izquierda está a su servicio. ¿Indra y Correos también?

Así resuelve Enric Juliana, el hecho de que, Sánchez, ni a las calles pueda ya salir: «Esto está orquestado por el Partido Popular».

Pero a pesar de esta avalancha de basura que nos cae, por tierra, mar y aire, no se puede hablar del origen criminal del PSOE.

La mayoría da más valor a las personas por su ideología que por sus logros personales a causa de la subvencionada confabulación de la izquierda.

Lo del género es un invento, del que viven ingentes equipos multidisciplinares, como hemos visto con los rituales machistas a precio de saldo.

«La hipocresía política, sin rubor y muy poca vergüenza que el gran mentiroso monclovita propaga equivale a la corrección política» Para empezar, perdón por la reiteración …

Está bien visto ser gañán y, a poder ser, de género extraño. ¿Meritocracia? ¿Esforzarse? ¡¿Pa qué?! Su objetivo es vivir de los papis.

Otro ejemplo del terrorismo mediático es el blanqueamiento a la extrema izquierda corrupta y al comunismo que se realiza desde RTVE.

El Gobierno se niega a reducir el IVA de productos alimentarios. Sin embargo, reducirá el tipo impositivo a los productos de higiene femenina.

La mosca de la tele de Sánchez: Iglesias sobre la dimisión de Pérez Tornero de RTVE: Es una magnífica noticia que este facha esté fuera.

La decadencia de RTVE es tan evidente que actualmente es menos rentable que nunca manipular sus informativos.

Dicen en La Vanguardia -cada día más gilipollas- que no se produjo, en Italia, «el milagro» de que la ultraderecha no ganara… a última hora.