«La comunicación política es una técnica, otra de tantas, para desviar malamente la atención, o el tiro (como prefieran), para tratar de que no se hable de lo importante».
Conversaciones en el andamio: Las gafas. Por Francisco Gómez Valencia

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«La comunicación política es una técnica, otra de tantas, para desviar malamente la atención, o el tiro (como prefieran), para tratar de que no se hable de lo importante».

«El dogma de la sanchísima sanchidad en la teología adorativa y palmera del partido sanchista, postula que hay un solo Pedro en tres personas distintas pero de la misma esencia corrupta».

«Màrius Carol, tío, ‘soberanista eminencia’, este legendario odio a España a tal punto os ciega. Nunca odio alguno trajo al mundo cosas buenas».

«El honor es mi divisa es el lema de la Guardia Civil. Honor, señor Sánchez… ¡Honor!. Ojalá alguien le explique qué es lo que significa y lo que implica».

Una canción de la “Lole” dice en una de sus estrofas: “De lo que pasa en el mundo… de veras no entiendo ná”.

«Pedro Sánchez ha convertido a España en su cortijo político, y el país no puede permitirse permanecer en silencio».

«No hay voz ni voto que ofrezca una vía de escape, una ilusión siquiera, a la gran cárcel a cielo abierto en la que seremos reclusos con derecho a un pobre rancho».

«Está claro que para prestar apoyo y auxilio se envía un buque de salvamento en ningún caso un buque de guerra».

«Miles de jóvenes cantaban «Sweet Caroline», un himno oficioso sin duda pero un himno que los hacía libres y mejores personas».

«Estoy más que aburrido de la tortura televisiva y radiofónica a la que se nos somete con un punto en común que es la ideología y la manipulación».

«La política pese a que mayoritariamente interesa menos a la mayoría, lo pringa todo. La vida de todas las personas está absolutamente mediatizada por el arte de prohibir».

«Versión oficial, qué gran título para un NO-DO disidente en un medio de esos a los que el poder corrupto denomina pseudomedios».

«Resulta insultante y provocador cómo la izquierda ha boicoteado el minuto de silencio tanto en el parlamento europeo como en los EEUU».

«Ya no controlan el relato y por mucho que insulten a Israel, a Ayuso, a los jueces, o amenacen con las DANAS tratando de meter miedo, parece que ya, no».