Creo que ya es hora de denunciar en voz alta a todos esos blanditos equidistantes, los Equidistantitos, que son artistas del sí pero o del pero también.
Los Equidistantitos. Por Manuel Jesús Pérez Lorenzo

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Creo que ya es hora de denunciar en voz alta a todos esos blanditos equidistantes, los Equidistantitos, que son artistas del sí pero o del pero también.

Escucha Bego, vete preparando las maletas, porque tendremos que huir de España más pronto que tarde y escopetados.

La ruina de nuestro Estado está subvencionada desde La Moncloa por el ninfómano del gasto público y la economía improductiva.

La España contemporánea conoce de sobra lo que ha significado para la ciudadanía la existencia de un movimiento mafioso y criminal, como ETA.

A mediados de este año 2024 se ejecutará otro contrato para que los ministros y Sánchez aparezcan esplendidos en sus actos maquillados como verdaderas estrellas de Hollywood.

La historia da para mucho pero a muy pocos les interesa hablar, y mucho menos los que hicieron de la muerte del prójimo un negocio boyante y lucrativo.

El citado como Fugitivo, se subió de nuevo al Falcon para erigirse en líder internacional en una nueva fuga de agenda por Irlanda y Noruega…

A tal punto le puede, a Sánchez, la mezquindad, tan miserable se muestra en todos sus actos, que le causa a uno auténtica vergüenza ajena.

La Izquierda está descolocada, y el problema siempre es su incapacidad genética para admitir la posibilidad de que se pueda pensar de forma distinta a como establece su ideología.

Si criticas a Sánchez, los progres que le lamen el culo a Sánchez, te llaman franquista (y hasta nazi)…

España está siendo forzada por una panda de individuos rencorosos y obsesos hacia postulados de enfrentamiento social.

Es tan pequeña tu talla moral, tan falta de hombría de bien, tan repleta de cobardía, tan vacía de dignidad, que ni siquiera lo puedes ocultar.

No sabemos hasta donde llegará todo este entramado de noticias pero sí que intuimos que Begoña Gómez le pasará factura al Gobierno.

Lo único importante es su “yoyoismo” y sus circunstancias. No le importa la Constitución y se pasa la judicatura por sus propios fiscales generales.