«Estamos asistiendo impávidos al despilfarro del dinero público y de nuestros impuestos en ministerios fantasmas, viajes injustificables, en acuerdos políticos inconfesables con un delincuente…»
El prostíbulo nacional. Por Jorge H. Mollar

www.lapaseata.net

«Estamos asistiendo impávidos al despilfarro del dinero público y de nuestros impuestos en ministerios fantasmas, viajes injustificables, en acuerdos políticos inconfesables con un delincuente…»

«En España veremos con nuestros ojos cosas más terribles que las naves incendiadas en Orión de las que vio el replicante».

«Rescribir y falsear la verdad y manipular la historia, es de malvados, de hombres sin conciencia, de miserables y cobardes».

Estamos con cortinas de humo, el «y tú más», el coco de la ultraderecha y mientras tanto España en venta y una derecha dividida.

Vaya, que al final resulta que hablar de la ética del PSOE es mucho más aburrido que hacerlo de su estética Torrente.

Nuestras pequeñas voces no suenan, apagadas por el ruido del aparato del Estado y un gran equipo de márquetin de la factoría psocialista.

Remedando el título de un peliculón: «¡Cotizad, cotizad, malditos», a la hora de vuestro retiro, listillos, no cobraréis sino un puto mojón!

Ni siendo político, que no lo soy, me daría un fotogénico pico con nada que raspe sea del género que sea, por muchos votos que supusiera el salivazo.

Los bilduetarras y los independentistas catalanes, de manera orquestada reconocieron que sin ellos no habrá Gobierno progresista sencillamente, porque los números no dan.

La pandemia se convirtió en el paraíso del político. Todos acojonados, obedientes y sin pedir explicaciones de nada. ¿Qué hacían nuestros gobernantes mientras aplaudíamos desde la terraza?

Reunión de Sánchez con los puteros del Tito Berni. – Quieren acabar con mi estilo de vida – No saben votar bien. Ale, sin vacaciones.

Todos sabían que ayer el soldado Sánchez andaba reculando en tablas, aunque ahí los trileros y los asustaviejas son más peligrosos.

Los expoliadores fiscales, por nuestro bien, resultan ser unos derrochólicos a comisión y .protagonizan el «Putas, coca y rock&roll».

Pedro Narciso Sánchez, gastó, en 2022, la nada despreciable cifra de 30.346’8 € en 119 sesiones de “belleza” y cosmética, o sea, 255 € por sesión.