Los que mejor memoria tengan, recordarán que esa coletilla, “como sea…”, era el mayor “argumento” que el peor presidente que haya tenido la Historia de España reciente -me atrevería a decir que de toda la anterior también- repetía como su “receta mágica” para alcanzar cualquier “objetivo” por espurio que fuera: negociar con ETA; alcanzar la -para él y demás caterva- anhelada “Alianza de civilizaciones” que, junto a la no menos pretenciosa y utópica “Primavera árabe”, ya vimos dónde quedó; etc.. Obviamente, habrán deducido mis lectores que me refiero al tal Rodríguez, dejado en evidencia con esas y otras palabras por micrófonos indiscretos, que ahora ha resurgido de nuevo -no sin la ayuda de algunos medios de comunicación- por su repugnante cercanía al régimen totalitario y comunista -perdón por la “redundancia”- que atenta contra los más básicos derechos humanos en la actual Venezuela.