El ‘viacrisis’ del periodismo en un par de pasos. Introducción

Television
La Television es el mayor reflejo de la Viacrisis del periodismo

El guiño para periodistas es espectacular, una metáfora perfecta de la “viacrisis” del periodismo: Produce la irremediable sonrisa cómplice, pero además, en una segunda lectura, nos invita a la reflexión sobre la crisis, la ética y el futuro del periodismo, una polémica de calado, y viva, en nuestros días. Una auténtica diatriba que el autor plantea sutilmente, “entre líneas” y con profunda exquisitez, en su obra póstuma que hace tres años “consumió” gran parte de la opinión pública de la sociedad industrial del primer mundo. Ochenta millones de ejemplares en todo el mundo.  Se trata,  de la trilogía “Millenium” escrita por el sueco Stieg Larsson y que los pocos que no leyeron seguro que visionaron en una de sus dos propuestas cinematográficas que han repuesto ya mil veces todos los canales de televisión en España.

En su primer volumen, en España titulado “Los hombres que no amaban a las mujeres”, al principio de la historia, cuando el lector comienza a conocer al protagonista de profesión periodista, Mikael Blomkvist, éste ha acudido al Palacio de Justicia para recoger una sentencia condenatoria por difamación por un artículo que ha publicado. La ‘tribu’ al completo se le acerca a la salida, tal y como estamos acostumbrados a ver en todos los “informativos”, le rodean con las pértigas, las cámaras y las alcachofas, y un colega le pregunta. Cito textualmente:

” -¿Y cómo te sientes?

A pesar de lo tenso de la situación, ni Mikael ni los periodistas más veteranos pudieron evitar sonreír por la pregunta. Mikael intercambió una mirada con la de “TV 4”. Los periodistas serios siempre habían sostenido que esa pregunta, era la única que los periodistas deportivos bobos eran capaces de hacer al deportista jadeante al otro lado de la meta. Op.Cit. pag. 21 “

Stieg-Larsson-ha-vendido-ya-78-millones-de-ejemplares-de-la-saga-Millenium
Stieg Larsson ha vendido 78-millones de ejemplares de la saga Millenium

 

En España los periodistas veteranos no podrían, ni deberían, ser tan cándidos, como lo es en esencia, el escritor sueco, al relacionar la  profundidad profesional de la pregunta de marras, monumento de la manipulación sentimental, con tan solo los “talentosos” plumillas de deportes curtidos en infinitas y monotemáticas ruedas de prensa futbolísticas en las que la respuesta única a un sinfín de variadas preguntas es : “Lo importante es el equipo”. Porque, en nuestro país la pregunta no pertenece esta sección periodística. Desgraciadamente, se trata de una muletilla comúnmente utilizada en Tribunales, Sociedad, Cultura y hasta en Política Nacional.

¿Qué se siente? … Es la primera piedra que hoy tiran todos. Se trata de la frase que mejor concentra la esencia del amarillismo, del sensacionalismo y la perversión profesional que representa  la utilización de los sentimientos para conseguir audiencia. Una frase ataviada, eso sí, con un popular disfraz, el de la empatía y el acercamiento sentimental a los demás y con una evolución en su forma casi infinita producida esencialmente  por los sinónimos de las palabras con qué se plantea, pero sobre todo por el énfasis del periodista que, pecador , trata de ocultar su verdadero significado y la naúsea que debería producirle el culpable hecho de su mero enunciado.

El pecado nace de la necesidad. Desde la famosa máxima de Mcluhan, “El medio es el mensaje” todos los teóricos, productores, semióticos, y demás fauna especializada, asumen que la gran posibilidad de que la caja tonta, es decir el ominipresente medio de la televisión, atraiga al espectador, es que a través de su pantalla emita sentimientos, y para ello nada mejor que el rostro de un ser humano hablando de sí mismo, de sus anhelos, sus angustias, sus querencias, y si llora mirando a cámara, pues todavía mejor.  Me entenderán ustedes  con un ejemplo muy actual.

 

Mcluhan El medio es el mensaje
Mcluhan El medio es el mensaje

 

El periodista catalán del canal catalán 8TV, Josep Cuní, entrevista todavía en caliente, y en directo, a la madre de una de las víctimas del trágico accidente aéreo donde 150 personas murieron  después de que el copiloto Andreas Lubitz estrellara el avión en los Alpes franceses. La entrevista, quizás se acuerden,  generó  una gran polémica en Twitter y otras redes sociales, por las preguntas que realiza el entrevistador.

El periodista comenzó su entrevista comentando a la señora que se imagina que “no está en su mejor momento”, ¿Empatía? no, porque enseguida pregunta  a la madre:

. “¿Llorará mucho cuando esté sola?”.  Y sigue:

“¿Tiene asumido ya que nunca volverá a ver a su hijo?”.

Además y para la maldición del circo en el que se ha convertido la ética periodística, el profesional Josep, en un momento de la entrevista, le enseña una foto del que según él es su hijo muerto, mostrando así  poca o ninguna  sensibilidad pero sobre todo la falsa empatía que les he mencionado antes. Y como siempre pasa, al final de tamaño desatino la realidad supera a la ficción:  la mujer, de nombre  Mercè Gorris, le desmiente y descubre la falta de documentación, seriedad y rigor del profesional.

“No es este señor, eh”. 

 

Los usuarios de Twitter se mostraron indignados
Los usuarios de Twitter se mostraron indignados

 

Aquí, en España, el principio de este mal, ya hoy genérico, con el que nos desayunamos, comemos y cenamos todos los días ante la televisión, hay que encontrarlo en el doble frente: Por un lado el éxito comercial de aquel programa producido en Valencia y titulado Tómbola que consagró el éxito de las denominadas como tertulias del corazón y , por otro lado, el llamado el caso Alcàsser, donde la profesión, toda la profesión periodística y no tan solo los  subyugados por el adn del amarillismo, enfebreció a la búsqueda de ese falso, pero económicamente poderoso, Santo Grial que llamamos audiencia.

Se debe recordar para no traicionar a la historia, que seguramente pretenderán borrar, como siempre, los que resultaron ganadores, y hoy, además de seguir siendo periodistas, son poderosos empresarios o petulantes amigos del poder, que allí en esa pequeña ciudad del cinturón industrial valenciano,  en Alcàsserun 13 de noviembre de 1992 tres jóvenes adolescentes de entre 14 y 15 años, Míriam García, Desirée Hernández y Toñi Gómez, fueron raptadas, violadas y muertas.

Y que el caso adquirió el grado diez en la escala de lo mediático y por ello, una legión de periodistas veteranos, curtidos o famosos, campearon armados de grabadoras y cámaras, durante semanas en la ciudad y, a pie de calle, pero escoltados por vigilantes de empresas de seguridad privada, rodearon a los protagonistas, y, sin piedad,  preguntaron, y en directo,  “¿Qué se siente?” a ese  padre o esa madre que acababa de reconocer a su hija en la “morgue”, donde el forense, en voz baja, le había comunicado hace tan solo un rato que la adolescente de sus entretelas, fue torturada antes de muerta.

el caso Alcàsser
en Alcàsser, un 13 de noviembre de 1992 tres jóvenes adolescentes de entre 14 y 15 años, Míriam García, Desirée Hernández y Toñi Gómez, fueron raptadas, violadas y muertas

 

El 27 de enero de 1993, el día en que los cuerpos de las niñas Miriam García, Desirée Hernández y Antonia Gómez fueron hallados enterrados en la finca La Romana, en un estado terrorífico, muchos periodistas sucumbieron al morbo convirtiendo al pueblo para siempre en la cuna de la telebasura.

Ese día un plató montado a toda prisa  Nieves Herrero montó un directo para contar a toda España los detalles del hallazgo de los cadáveres. Contó con la presencia de familiares de las niñas. El programa ‘De tu a tu’ fue objeto de las críticas más aceradas y duras. En el recuerdo queda las frase de Nieves Herrero a una de las madres de las niñas: “Abrace a su hija, abrace a su hija”, le pedía cuando se aferraba con desesperación a una foto de su hija.

Años después Nieves Herrero reconoció su error en todas las entrevistas en las que siempre estaba la pregunta de aquellos programas en Alcasser. “Los ataques de la prensa contra mí fueron totalmente justificados. De los errores hay que aprender. Aunque fuimos muchos, incluidos prensa y radio. Ahí se fue todo el mundo. El error es hacer un programa magazine en un sitio donde se ha cometido un triple asesinato, no puedes mantener la objetividad. Es un paso atrás. Si se hubiera hecho una conexión, simplemente y yo poder entrar y salir hubiera sido totalmente distintos. Cuando yo llegué a Alcasser mis cámaras estaban en un teatro y el pueblo se sentó ahí, ese fue el error. Ese programa no tendría que haberse hecho con público. Ese es el gran error, el público ahí sobraba. Luego cuando entró Olga Viza a decir que habían detenido a unas personas, ese público reaccionó aplaudiendo y aquello fue un reality show. Yo cada publicidad les decía “¡meted algo, meted a Pedro Ruiz! ¡Un documental! Hay muchos testigos de que yo hasta decía tacos, para que me hicieran casos. Me quería ir a negro, pero si lo hubiera hecho me habrían echado de Antena 3. Y luego aquello cayó bajo mis espaldas”, ha confesado la periodista.

Es en definitiva ya les digo  la pregunta maldita, por su aparente y falsa  inocencia, del periodismo, de variopinto y extendido uso, para el que no ha habido autocrítica, que da perfecta cuenta y en primer lugar que muchos periodistas no saben preguntar, pero que sobre todo nos debe iluminar sobre la desmedida proporción del cáncer que soporta la profesión periodística. Y de ahí a la crisis cardiovascular y el infarto de muerte solo hay uno, o un par, de pasos a los que, en la actualidad estamos asistiendo en directo en nuestro país, con el absoluto desarrollo de ese género denominado como tertulias en directo que  ha derivado desde el mundo del corazón al mundo de la política.

El espectador medio ya está sobresaturado de insultos de padres a hijos, de ataques de celos con tirón de pelos y arañazos incluidos, de chivateos sentimentales, las íntimas denuncias, provocaciones y hasta con la exhibición en primer plano de esos magníficos pechos recientemente operados o los calzoncillos comprados a precio de saldo en las últimas rebajas y , por todo ello, los productores se están poniendo las botas con ese último invento que tanto prolifera hoy: Periodistas y políticos lanzándose los trastos a la cabeza, pisándose la voz unos a otros al chillar sus sentimientos mas que ideas con grandes dosis de pasión. Por homenajear al cine español hemos pasado sin casi darnos cuenta de La vecina del quinto al disputado voto del señor Cayo. Igualito que cualquiera de nosotros en la tertulia de nuestro bar de cabecera despotricando del Gobierno, la oposición o las nuevas fuerzas ascendientes.

Recuerdo que mientras pergeñaba estas reflexiones que ahora les comparto, oía una de las tertulias televisivas de carácter político que ya alimentan la “programación” en los horarios estelares con mayor profusión y éxito que las llamadas del corazón. Los “expertos” comentan, y a la vez publicitan, una de las producciones que la cadena acaba de realizar y va a emitir próximamente. Se trata de un reportaje, de los que se califican como de cámara oculta y acercamiento a la rabiosa verdad, en el que una plumilla ha estado fumando hachís durante unas cuantas semanas, dicen los tertulianos, que para acercar al espectador a esa droga a la que califican de” social”.

Bueno, el caso es que uno de los “teleparlantes” en esa tertulia que les menciono suelta, para cerrar el tema, que la periodista ha debido ser muy valiente y que ésa, la de disfrazarse de toxicómana y fumar e ingerir hachís, es la única manera posible de saber ‘qué se siente’. Y luego, sin darse cuenta que acaba de tirar otra palada de palabras sobre el cadáver del periodismo, continúa hablando de la actualidad política. Y tan tranquilo comenta las últimas encuestas del CIS o la peligrosa montaña rusa de la prima de riesgo.

 

Ryszard Kapuscinsky
Ryszard Kapuscinsky situó el problema de la manipulación periodística en los directivos de los periódicos

Muchos argumentan, sobre todo desde que Ryszard Kapuscinsky situó el problema de la manipulación periodística en los directivos de los periódicos, que la responsabilidad de la crisis profesional del periodismo es de los empresarios en busca de beneficios. Que se acabaron para siempre esos viejos periodistas, tan amantes del oficio, a los que no importaba arriesgar su patrimonio por publicar con ética. Y claro que no le faltaba razón en el aserto al profesor polaco. Pero la complejidad de ese final del periodismo tal y como lo hemos conocido hasta ahora nos obliga a otear, además de en los grupos empresariales que manejan los medios, en las presiones políticas y las censuras y autocensuras que todo este batiburrillo industrial e ideológico procura.

No hay que hacer una ardua tarea de investigación, tan sólo dejarse caer por dos o tres redacciones, para ver que las nuevas generaciones, esa legión de plumillas en prácticas o becarios en formación, se han sentado en las mesas para decir que sí a todo aquello que, con diferentes argumentos, les ordenan los veteranos, sus responsables de área, sus empresarios o los dirigentes de su sindicato o su partido político.

Tal y como está hoy el mercado , lo importante es “hacerse un hueco”. Afianzar el trabajo. La pasión por el oficio de contar historias, aquello de buscar fuentes, contrastarlas, o simplemente dudar de las cifras oficiales de los oficiales gabinetes de prensa, sencillamente ha quedado relegado al cajón del desuso, y en el trajín cotidiano de la batalla, “l’écoume des jours” que dijo el genial Boris Vian, se está olvidando la esencia del oficio. Queda el rescoldo al que todos denominamos periodismo de convocatoria.

Boris Vian
el genial Boris Vian

 

Es algo así como la dañina “autocensura” elevada al cubo y multiplicada por “n”, siendo “n” la necesidad de hacer la pelota mientras se comulga con ruedas de molino para conseguir un sueldo que supere los seiscientos euros mensuales. Merece la pena recordar en este sentido las atinadas palabras del profesor de periodismo de la Universidad Pompeu y Fabra, Arcadi Espada que en su último libro “Periodismo Práctico” escribe:

“¡De acuerdo! ¿Quién puede dudar de los directivos? Pero el primer responsable de una mentira es el que la firma. Y la información es un negocio para todos. Creo que es injusto olvidarse del pequeño y mediano corrupto. También ellos mueven el mundo. Op.Cit. pag. 148.”

Pero entiendo que el lector, o ustedes que tan pacientemente están escuchando mis palabras, no quieran o no tengan tiempo para acudir a una redacción para comprobar esa cara aburrida, y con ojeras, de la crisis del periodismo. Y digo aburrida porque en las últimas que he estado no había otra cosa que aburrimiento y política corrección. Salvo claro está en la de la televisión pública, tan revuelta últimamente, y de la que no hace demasiado tiempo nos llegaron unas fotos asombrosas en las que se podía ver como una parte de los plumillas daban la espalda a unos compañeros recientemente contratados por considerarlos fachas y a los que han comenzado a denominar, por aquello de la política corrección, como los protagonistas de una redacción paralela. Paradoja terrible, unos días después la Asociación de la Prensa de Madrid hablaba oficialmente de la necesidad del respeto. Una auténtica prueba de cargo de ese peso ideológico que desenchufa al enfermo para dejarlo morir. Puro sectarismo. La verdadera cara y de la que apenas se habla  que nos lleva al corazón de las tinieblas o  la crisis del periodismo.

Ese sectarismo ideológico, que tan bien expreso aquel  alcalde de Parla que arruinó a su municipio al endeudarlo para al menos tres generaciones y que en campaña electoral como la que está a punto de terminar en estos momentos afirmó con toda su verdad y aplomo que

la izquierda “tiene superioridad moral” sobre la derecha por “conquistas sociales que quiere quitar”

Hablo de un concepto ético que he desarrollado en alguna ocasión al meditar sobre el oficio periodístico y que denomino ” Las autoéticas”. Es decir esa especie de soldaduras morales al cerebro que el profesional se implanta y le permiten minusvalorar, comparar, denigrar al compañero de oficio porque no piensa ideológicamente como él. Y que como un peligroso virus se ha contagiado en pandemia por las redacciones profesionales. Porque ahora, no solo los tertulianos famosos, los consagrados a las que ya conocemos todos, sino una pléyade de periodistas anónimos juegan en su quehacer diario a ideólogos de partido que interiorizan la línea editorial al machacón ritmo del reloj de la ficha laboral de su empresa o de su sindicato.

Y es que, la empatía necesaria para la práctica del oficio ha cambiado de dirección y ahora no va dirigida, si el esfuerzo no requiere de votos o compra de voluntades, a los desposeídos, emigrantes, falsos culpables, engañados y perdedores. En la actualidad, los periodistas empatizan con su autoética, su secta, con el poder, con sus jefes en la pirámide, sus políticos y, ya de paso con los gabinetes de prensa. Vicio este último que no es baladí, si asumimos el incremento de responsables bien pagados con dinero público de los hoy todopoderosos y omnipresentes gabinetes de prensa. Y es que, factor humano, gusta la moqueta.

Gabriel García Márquez
el maestro Gabriel García Márquez

Parece como si todos hubieran olvidado que una de las reglas no escritas de este oficio, para el que solo existe un mandamiento principal: no mentir ni tan siquiera sobre el color de los ojos de tu protagonista, como dijo el maestro Gabriel García Márquez, es la de tratar de sortear a los gabinetes de prensa que, ya se sabe, te van a tratar de “colar” tan solo una parte de la verdad, la verdad oficial o su verdad. Ya sea del gobierno, de la oposición, de tal empresa o aquel sindicato.

Y es que desgraciadamente, ¿ Cómo no va a estar así el periodismo en crisis?, si en denominado como político hasta los titulares salen de las interesadas salas de máquinas de los gabinetes de prensa y los periodistas los utilizan sin más. La etiqueta es ya vieja pero no ha hecho mas que agrandar su territorio: Periodismo de convocatoria. Y para mas “inri” Los actuales programas informáticos de tratamiento de textos son el arma con el que el periodista se está disparando a la sien: la bala no es del nueve ni del seis. Se llama “corta y pega”.

Y no es tan sólo que se acepte una comparecencia pública sin la posibilidad de preguntar. Es que en muchas ruedas de prensa ni tan siquiera se pregunta. ¿Para qué? Si el Gabinete de Prensa ha redactado ya la noticia. “Pecata minuta” en comparación con la esencia de la crisis: Porque, no se trata en definitiva de que falte en la actualidad redactar con precisión las frases o el dar sentido a las noticias, la tarea sagrada del periodista junto con esa otra que les he mencionado anteriormente sobre el color de los ojos del protagonista, sino que aquellas otras palabras de Allende, parece que se están enseñoreando del paisaje otra vez después de casi unos cincuenta años de letargo. ¿Se acuerdan? :

Salvador Allende
Salvador Allende y el periodismo

Salvador Allende, El Mercurio, 9 de abril de 1971: «La objetividad no debería existir en el periodismo», porque «el deber supremo del periodista de izquierda no es servir a la verdad, sino a la revolución».

El profesor de filosofía de la Universidad Complutense, José Luis Pardo en su obra “Esto no es música” nos recuerda que la profesión de escritor, mas o menos vinculado a la prensa escrita, nació en el siglo XIX, que vio aparecer un cierto número de “nuevas profesiones” o de destinos subsidiarios que, precisamente por su novedad o su condición difusa, carecieron durante mucho tiempo de sanción académico-universitaria por parte de la enseñanza superior y estuvieron ligadas mas directa y simplemente al “mercado”… Durante mucho tiempo, espectáculo y periódicos coexistieron con los mítines y panfletos a la hora de atraer a las masas o, a veces, se mezclaron con ellos. Op.Cit- pag. 245

Es normal por tanto que el periodismo se haya acercado de manera tan peligrosa al mundo del espectáculo porque hoy el mercado precisamente está ahí. Bueno y en los bancos.

Es decir, que como todos ustedes se estarán ya dando cuenta, la esencia del debate sobre la muerte del periodismo , ese víacrisis en dos pasos que les he anunciado en mi convocatoria, no creo que se encuentre, y permitánme la heterodoxia, en la ya clásica dicotomía del papel o la pantalla y en la que por cierto se ha vuelto a centrar el tema tras el cambio de dirección y la salida de Casimiro García Abadillo del periódico EL MUNDO. Tampoco sobre la reflexión del grande  Kapuscinsky  o el filósofo modesto y maestro el señor Pardo  que les he mencionado, si no que que mas bien nos deben iluminar las palabras de Voltaire : “La civilización no suprime la barbarie, tan solo la perfecciona”. 

Crisis, quién dijo crisis. La realidad siempre supera a la ficción. Además, me hace recordar uno de los tangos más famosos. Se titula “Cambalache”. Su autor: Santos Discépolo.

… Vivimos revolcaos en un merengue,

Y un mismo lodo, todos manoseaos.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor,

Ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador.

Todo es igual, nada es mejor,

Lo mismo un burro, que un gran profesor…   (vídeo, 1:14 m

Aluciné y lo comparto con ustedes para tratar de sobreponerme al disgusto, el otro día al ver unas noticias en los telediarios de la noche sobre los estafados por las preferentes por una Caja pública, en esta ocasión  gallega. Los afectados interrumpían un pleno municipal con sus reivindicaciones y creo que hasta un señor alcalde se calzaba, para contemporizar, la camiseta  con el color de la protesta, encima de la corbata. En este tema, y esencialmente, estamos todos de acuerdo.

El caso es que  en un plano general del escrache al Ayuntamiento, se veía y además se podía leer gracias a la gran calidad de la imagen, como una señora de uno sesenta años, morena y guapa, enarbolaba una pancarta que decía con todas las interjecciones posibles algo así como, que ante tamaño latrocinio, solo le quedaba el suicidio.

Y reconozco que el plano, el gesto, su argumentación, desde entonces no se me van de la cabeza.

manifestación en Lugo por la Banca. Preferentes.
el suicidio se ha convertido en habitual protagonista de los medios de comunicación. manifestación en Lugo por la Banca. Preferentes.

Porque, de una manera callada pero tan políticamente interesada como el famoso lema del derecho a decidir, desde el año 2012, el suicidio se ha convertido en habitual  protagonista de los medios de comunicación que parece han casado, y para siempre, como ocurre en las mejores bodas, al binomio desahucios y muerte, una  tenebrosa y a la vez manipuladora pareja.

El ejemplo ocurrido este último sábado 16 de Mayo es modesto pero revelador . En la primera edición digital de un pequeño periódico local Orihuela.info aparece la noticia tal y como muestra la foto que pude capturar gracias a Facebook. El titular es contundente:

Un hombre a punto de ser desahuciado se suicida tirándose de la terraza.

 

Primera edición periódico Orihuela sábado 16 mayo 2015
Primera edición periódico Orihuela sábado 16 mayo 2015

Los comentarios  tanto en la red social como en el propio medio digital no tienen desperdicio y expresan esa rebeldía política y social que tanto oímos en nuestras calles y leemos en los medios digitales, por cierto con profusas y “tamañas” faltas de ortografía. Transcribo sólo algunas:

“… que pena como esta nuestro pais solo por unos pocos”

” … Sigue el drama mientras una gran parte de la población permanece ajena es estos dramas”

” Una pena que la gente por la desesperación y provocado las leyes hechas por políticos incompetentes y subordinados a los dictados de los bancos, acabe de esta manera.
¿Cuanta gente ha acabado así por lo mismo?
Hay que acabar con la gran Lacra de este país y tenemos la fuerza para hacerlo.
DESCANSE EN PAZ.”

” es una pena que el gobierno no de una solucion ha estos macabros actos que se estan cometiendo dia tras dia pero si ayudan ha bancos y banqueros como ha caja madrid y bankia con una ayuda de mas de 26.000 millones de euros…. en vez de ayudar ha familias en exclusion social, patia de sinverguenzas que son unos ladrones”

Unas horas después  Orihuela.info modifica la noticia que queda así:

Un hombre se suicida tirándose de la terraza de su edificio

Una modesta noticia de sucesos que cualquier redactor jefe se pensaría en publicar. Resulta que el hijo del fallecido y tal como se pude leer en los comentarios a la noticia, se ha puesto en contacto con los periodistas y les ha respondido. Es algo terrible, tanto, que si me lo permiten entra en el mundo berlangiano y subrrealista que se enseñorea muy a menudo de este maravilloso país. :

” Hola Oriolano ausente, soy el hijo del fallecido, gracias por tu comentario pero la noticia es errónea, no a sido por desahucio, a sido por motivos que no vienen a cuento, solo quería decir, que antes de que esta página publique una noticia, estén seguros de lo que ponen, no se con quien habrán hablado pero desde luego que esa no a sido la causa, antes de publicar nada, tenéis que saber que estáis en lo cierto, ya que en este caso no lo estáis.”

En la escalada de montaña se denomina como  “paso de decisión” a cualquier movimiento, por pequeño que sea,  necesario para alcanzar la cima pero que no cuenta con los amarres precisos para la seguridad, por lo que el deportista, en ese momento crítico, tan solo puede confiar en su destreza, y en su suerte, para seguir subiendo. Una metáfora perfecta del paso que el periodismo ha dado convenientemente dopado por la política y las autoéticas, pero no para alcanzar la cumbre sino para hundirse en el infierno.

Un paso de decisión que ha pasado prácticamente desapercibido ante  esa “espuma de los días” tan espesa y polémica con que nos desayunamos los españoles todos los días, pero que, sin críticas, sin una profunda reflexión, resulta de una gravedad a nivel diez en la escala de la paz o la responsabilidad social.  Porque todos o prácticamente todos aceptamos que la Democracia no es sólo Libertad, también significa Responsabilidad.  Pero también una mayoría quizás silenciosa reflexiona en la intimidad una y mil veces sobre una pregunta sin respuesta fácil: ¿Crees que en nuestra sociedad y por algunos de nuestros líderes de opinión, se aplica esta máxima que une los derechos con los deberes?

El infierno de Dante
El infierno de Dante

Si me permiten estimados lectores, amigos,  la metáfora, se trata en esencia, del  último círculo concéntrico que ya hace unos siglos expresó Dante para referir y expresarnos tanto las singularidades como las cualidades el infierno.

El último infierno es el de la traición y paradójicamente esa publicidad del suicidio no es tan sólo una traición al periodismo sino al ser humano.

Y es que en todos los manuales del oficio del periodismo, en todos los incunables de la ética de la profesión,  se destaca que con el último acto humano del suicidio hay que ser especialmente cuidadoso y precavido por el denominado efecto contagio, que está detalladamente estudiado y hasta cuantificado. Y  justo enfrente de, digamos,  esta ética de la sensatez , hemos visto en el último año en nuestro querido país, todo lo contrario. Una auténtica campaña publicitaria.  El suicidio se ha amplificado en definitiva desde los medios de comunicación. Sin rubor. Y por motivos políticos.  Girando y girando. un fenómeno, y es necesario resaltarlo, que para muchos y dado el terrible carácter de corrupción  generalizada sobre el que todos estamos de acuerdo, ha pasado casi desapercibido. Me permito otra  cita para enmarcar de otro gran filósofo español Emilio Lledó  (Sevilla, 1927) que hoy es noticia porque ha sido galardonado con el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2015. La candidatura de Lledó se ha impuesto finalmente entre las veintiocho, de quince países, presentadas este año al galardón, dotado con 50.000 euros y una escultura de Joan Miró.

“Despiertos compañeros de viaje en el urgente pasar de los días, esos especialistas en interpretar los instantes, si tienen, además, la mirada lo suficientemente clara, alcanzan, más allá del nervioso palpitar de las horas, un maravilloso premio. El premio de latir siempre, aguardando la vida de otros ojos, en la serena penumbra de las hemerotecas, para decirnos que no es efímera la vida cuando pervive y espera recobrarse en la memoria.”

 

filósofo español Emilio Lledó

El catedrático de Historia de la Filosofía pronunció estas palabras en los premios Ortega y Gasset de Periodismo del año 2.000 y sueño con que no hacía solo referencia a los ganadores de aquel año, sino que mencionaba a todos aquellos que  hemos caminado en el privilegiado oficio del periodismo.  Una cita que me recobra la memoria ya casi olvidada hoy, cuando empeño mis días en la busca de nuevo oficio y descubro que el viejo, el del periodismo me llama sin cesar. Y me despista. Reconozco que el ejercicio de la profesión me ha dejado secuelas. No se empezar los días, por ejemplo, sin leer unos cuántos periódicos de diferentes empresarios o ideólogos y tampoco los acabo bien si no he “aporreado” suficientemente mi sufrido teclado. De igual manera reconozco que las polémicas sobre la ética periodística me siguen apasionando.

 

Jean Francois Revel,

Hace tan solo una semana que mantuve una acalorada discusión en torno  a una cita de Jean Francois Revel, un personal mito, filósofo, periodista y gastrónomo que  de joven participó activamente en la Resistencia de la Francia ocupada contra el nazismo y más tarde, tras una etapa como militante socialista, acabó atacando ferozmente al marxismo y al totalitarismo soviéticos,  que quiero expresar aquí: “A los periodistas, la libertad de expresión les parece incluir la de preparar la puesta en escena de la información según sus preferencias y según la orientación que desean imprimir a la opinión pública. Como si los criterios ideológicos pudieran servir de criterios profesionales, como si una redacción pudiera convertirse en una especie de parlamento Esta perversión de la noción de objetividad, calcada del modelo del pluralismo de opiniones, presupone que la verdadera información puede nacer de la olla podrida de las ideas preconcebidas”.

Y como anillo al dedo y sobre todo para digerir el tremendo drama que supone publicitar el suicidio, rescato una pequeña perla, casi anecdótica información de hace unos tres años que trabajé por su gran ejemplaridad que ahora les expongo para aclarar mis pensosas palabras. Un día me llamó la atención por lo bien escrita que estaba una semblanza publicada por el diario Publico:

El gurú del ‘topalantismo’ que inspira a Rubalcaba

Un joven empresario extremeño dio pie a una de las frases estrella del candidato socialista

La frase es buena, muy buena: “En un negocio no se gana o se pierde. Se gana o se aprende” , pero en la semblanza de su creador, el empresario extremeño Pedro Tomás Delgado,  que hace la periodista de Público no se dice nada acerca de que el joven, y audaz protagonista, es miembro de las Juventudes Socialistas y llegó a ser elegido secretario de Organización e Imaginación de la Federación Provincial de Badajoz. Mas bien se oculta en el final de la publicación.

Leo textualmente:

“¿Y a quién vota el gurú de Rubalcaba? “Mi política de empresa es social”, sentencia. Y punto.”

Es decir que aunque la plumilla del diario Público lo oculte, quizás porque no sea relevante, el protagonista de la información es un empresario subvencionado por la administración de turno, en este caso socialista. Así al menos se puede leer en esta otra noticia:

Rubalcaba pone como ejemplo a un emprendedor subvencionado por el PSOE

Con este ejemplo creo que la cita de Revel adquiere todo su esplendor. La periodista de la primera información, o no se documentó a fondo como debe hacer cualquier periodista que se precie, o sencillamente decidió, digo yo que por autoética o la política del medio, obviar una parte del curriculum de su protagonista, en aras de “!intereses superiores” al oficio del periodismo.

y es que Revel, que aparte de intelectual ejerció, como ya les he dicho y me imagino quer como buen francés, de gastrónomo, hacía una comparación odiosa entre periodistas y restauradores, odiosa pero muy fina: ” Si al propietario de un restaurante le pillan sirviendo en sus mesas comida podrida no puede ni debe defenderse arguyendo que lo hace por “el deber sagrado de su misión alimenticia.”

Lo he visto algunas veces, incluso demasiadas, en mis veinte años dedicados al reportaje televisivo:  Cómo en muchas historias, se supone basadas en la realidad, primaban todo tipo de intereses y presiones antes que los propias del oficio del periodismo.

Recuerdo por último, un anuncio televisivo de un diario uruguayo Últimas noticias del que no sé en la actualidad si están con ERE,s o problemas económicos, como tantos y tan importantes periódicos lo están en todo el mundo. Y aunque, muchos profesores dicen que ése es precisamente el gran síntoma de la crisis del periodismo: el que no se leen periódicos, el guión de aquel anuncio nos puede iluminar a todos. Se titulaba algo así como el infierno de los periodistas y allí abajo, parafraseando a Dante, estaban los superficiales que no investigaron nunca y su castigo era escribir cosas que no se entendían. Los inexactos que no contrastaban fuentes. Los tendenciosos que, sin matices, sólo decían sí o no. Los altaneros, intocables, que abusaban de su poder. Los sensacionalistas y los serviles, siempre a favor del viento y, los mercaderes a los que solo importaba el dinero.

(vídeo, 1:46m)

Me despido respetuoso y humilde con el recordatorio de una poetisa que se suicidó, la bella Pizarnik y me vuelven a sobrecoger, como una profunda soleá, la  profundidad de sus palabras que quiero amplificarles. Dicen así : “Y nada será tuyo salvo un ir hacia donde no hay dónde.”  Y es que un servidor delira tanto  con su poesía como con el concierto de violonchelo del británico Elgar o los goles de chilena en el fútbol, pero sobre todo con esa realidad que me rodea, que a todos nos rodea y que, desagraciadamente reduce las ensoñaciones  personales a esas líneas rojas que, unos y otros dicen, no se deben cruzar y que paradójicamente cruzan a diario para ir donde no hay dónde.

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Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

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