La desaparición del estado y de lo nacional, con Homenaje a Spinoza

LA DESAPARICIÓN DEL ESTADO Y DE LO NACIONAL.
La desaparición de estado y de lo nacional, con Homenaje a Spinoza

 

 

“España se va deshaciendo a fragmentos, poco a poco, para que no se note. Hoy día ya es un hecho palpable la desaparición del Estado como tal y la supresión tácita o directa de la palabra “nacional”

 

 

España se va deshaciendo a fragmentos, poco a poco, para que no se note. Hoy día ya es un hecho palpable la desaparición del Estado como tal y la supresión tácita o directa de la palabra “nacional”. Ya sólo queda como nacional la unidad jurisdiccional de la Justicia, el Ejército, el Corte Inglés y la ONCE. Y poco más, ya es difícil encontrar más entidades u organismos cuyo ámbito sea el español. Todo se ha diluido en este pandemonio llamado autonomías en el que cada una intenta sobresalir a costa de las demás y poner las fronteras más absurdas.

Incluso algunos casos ya tienen historia, como es el caso de las Haciendas forales, los fueros y los cupos, un privilegio cuasi medieval que hasta con Franco existía y que estos días anda en boca de todos a cuenta de las negociaciones entre el Gobierno de España y el gobierno regional de Vascongadas. Resulta totalmente insolidario que un señor de Albacete financie la construcción de una carretera en Lugo, mientras que uno de Álava o de Tafalla, no. Pero eso son minucias comparado con lo de ahora, aunque bien se aprovechan los separatistas vascos para dar su apoyo a los Presupuestos.

Nuestro querido Juan Antonio me puso un día un ejemplo muy claro de este esperpento autonómico. Para trasladar un enfermo de Zaragoza a León, se necesitan dos ambulancias. Una que lleva al enfermo desde Zaragoza hasta Ariza, el último pueblo (o el primero, según se mire) de Aragón y que está lindante con la provincia de Soria. Allí se encontrará con una ambulancia del servicio de salud castellano-leonés. Sacarán al enfermo de una (ardua labor y dolorosa, sobre todo si el enfermo está grave) y la otra le llevará hasta León. Tamaño absurdo sólo es posible en un país como éste que prefiere hacer capillitas a la unión entre todos los hermanos españoles.

“Particularmente grave ha sido la desaparición de la unidad del sistema educativo español antes uno de los mejores del mundo”

Particularmente grave ha sido la desaparición de la unidad del sistema educativo español antes uno de los mejores del mundo. La aparición de 17 sistemas educativos “de facto” ha traído el desconcierto al mundo de la enseñanza. Los contenidos a estudiar varían de unas a otras, ya que cada comunidad puede establecer un porcentaje que oscila en torno al 45% de los mismos, o sea casi media asignatura. Únase esto al problema que conlleva en algunas regiones la obligatoriedad de estudiar en la lengua vernácula, discriminando a los niños castellanoparlantes, y cuyos ejemplos son conocidos ya por todos. Y en cuanto a falsear la Historia, la Lengua, etc, pues más de lo mismo.

Y para qué hablar de los trabajadores. Antes era frecuente trasladarse de unas regiones a otras, ahora ya casi nadie quiere hacerlo. Nuevas leyes, nuevas lenguas, muchos inconvenientes. De los pobres funcionarios ya ni hablamos; los concursos de traslados entre autonomías son una especie en extinción, salvo cuerpos que tengan carácter nacional.

En un país donde el Instituto Nacional de Meteorología tiene que cambiar su nombre por el Agencia Estatal de Meteorología para dar gusto a los separatistas es que hay una enfermedad grave, muy grave. Y si no se adoptan tratamientos drásticos a corto o medio plazo, el éxitus (que no el éxito) está asegurado.

Ya lo decía Spinoza: el verdadero fin del Estado es la Libertad, y sin Estado o sin Nación, no hay Libertad.

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
Guillermo Emperador

Guillermo Emperador

Español, bajito, republicano y alopécico. Profesor de la escuela del maestro Ciruela, boticario y bloguero en Libertad Digital con el espantoso nick de “chinito”. Ahora autoascendido a Emperador de la tierra de las Mil Naciones (España, obviamente). Tengo un blog, una coneja y muchos amigos en la Llanura de Palmaria. Nunca pensé en escribir pero la vida es un camino que lleva por derroteros extraños.

Deja un comentario