
«Un reciente descubrimiento paleontológico, ha puesto de manifiesto, tras el análisis de un nuevo género homínido, lo que la comunidad científica internacional ya intuía y buscaba desde hace años»
Un reciente descubrimiento paleontológico, ha puesto de manifiesto, tras el análisis de un nuevo género homínido, lo que la comunidad científica internacional ya intuía y buscaba desde hace años. Ni más ni menos que el eslabón perdido de una rama concreta del ser humano que se creía desaparecida. Básicamente una nueva escisión del tronco central de la evolución del “Homo Sapiens Sapiens” Es real que hubo mezcla genética entre algunos Cromañones y Neandhertales, pero también es cierto que hubo una rama escindida de los “Homo Erectus”, (Nunca se ha explicado si la erección era bípeda o de otro tipo), que llegó a España junto con Neanderthal, y siguió perviviendo en la península y otros lugares; Europa sobre todo. La nueva especia ha sido bautizada como “Indenpenbrutus Cortus” sub rama del “Indepenbrutus Largus”, especie un poco más inteligente, extinta ya previamente hace un par de millones de años.
En su estudio de historia de la humanidad ya los cita, como un descubrimiento reciente de mil ochocientos treinta, “el acreditado y reputado” investigador en paleontología, gran comedor de tortas de anís sevillanas, León Destrip A. Burros de la universidad independiente de KONECTICUTS. En ella apuntaba ya que este ser, el Córtus, sobrevivió y no se había extinguido como se pensaba, pero en aquella época Destrip fue considerado un mero fabulador porque nadie de entre sus colegas podía pensar que hubiera un científico, tan absurdamente, inclinado a una creencia que acabaría con la teoría de que los seres humanos en su conjunto triunfaron en la evolución por su inteligencia; no por su tozudez y falta de criterio.

«El volumen craneal del individuo Córtus no debía superar los trescientos mililitros de masa encefálica»
El volumen craneal del individuo Córtus no debía superar los trescientos mililitros de masa encefálica. Se suponía también que estos pre homínidos caminarían con las piernas un poco agachadas por el peso de sus atributos, eran un poco cojonazos. No así las hembras que huían en su mayor parte ante los acercamientos del Indepenbrutus por temor a ser aplastadas por aquellos huevones. Casi cien años después, el reputado Paleontólogo Listo Lino Sacapuntas, ha hallado en Olduvai, cerca del Lago Turkana, un esqueleto de tres millones de años de edad, el antecesor del “Homo Indepenbrutus Córtus” que debería llamarse “Homo indepenbrutus antecesor”, pero cuyo descubridor ha dado en llamar “Homo indepenbrutus Coiticortus”, por su gran impedimento, de peso inter inguinal, para ser aceptado por sus hembras. De hecho se sabe que la variación genética sufrida desde entonces, por la cópula de estas con otras sub ramas (nunca quisieron darle al dedo, porque tenían los brazos un poco cortos), fue derivando en una especie denominada y ya conocida como “Espatarrabrutus Independs Australpiteco” que en el transcurso de los años, y mutados en seres muy similares derivados de ellos, se esparcieron por el continente Eurasiático, estableciendo pequeños reductos que posteriormente fueron llamados por los historiadores, comunidades autónomas seudo fascistoides, o cantones o regiones o como prefiera llamárselas en uno y otro sitio. Fueron las predecesoras de las xenofóbicas dictaduras que se produjeron en el siglo XX.
Sus actuales reductos, en España coinciden con una serie de provincias que tienen casi todas las competencias del Estado transferidas. Dado que estos seres son tan especiales, su evolución ha dado lugar al “Homo Errequeerre Yomelocreo Soyguay NomuySapiens” que lógicamente no puede evitar su comportamiento cabezota. Con un cociente intelectual de menos de ochenta y con una insensibilidad de pre brutalidad genética heredada de su antecesor africano. Otros grupos más antiguos han dejado una rama denominada “Homopode mitus africanobobus” lamentablemente este se haya más esparcido por todos los lugares del mundo, aunque su número tiende a disminuir por incapacidad para vivir en libertad. Creíamos que las guerras como tales habían desaparecido del mapa mundial y se habían convertido, salvo para sujetos anclados en el medievo como los Musulmanes en un asunto de desestabilización informática. No es así, tras este descubrimiento, los científicos ha deducido que la proliferación de estos individuos en sus feudos harán que retrocedamos a la edad media en la que nos equipararemos a los grupos Islámicos que tendrán mucho gusto en ponernos a rezar El Corán mirando a la meca, incluido el nuevo clado descubierto.
