El fantasma del Capitolio
El fantasma del Capitolio. Por Rafael Gómez de Marcos

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El fantasma del Capitolio

Por sus muchas peripecias oratorias y cara de hormigón, parece que nos quiere correr un estúpido velo para que no se recuerde aquel el asalto al Congreso propuesto por los comunistas de Podemos

Cuando en Estados Unidos de América, se monta el circo que se ha montado, en concreto en Washington, es que en general el mundo entero va, con perdón, de culo y cuesta abajo

Mucha culpa de esa podredumbre la tiene el mal llamada centro-derecha que hasta hace unas semanas ocupaba el Gobierno

Nadie quiere trabajar hasta el mes de Junio para pagar los impuestos, para sostener un estado elefantiásico con diecisiete Comunidades Autónomas a cuál más despilfarradora

Todos al suelo: la mecha ya está encendida y puede hacer explotar la paciencia de muchos en países con dudas en el sistema de votaciones

Menuda vacilada la Gran comedia demócrata con un nuevo acto. Hasta con figurantes profesionales y todo con la policía abriéndoles el cerco de seguridad para que la avanzadilla

Just like a woman siempre será una de mis canciones de desamor favoritas, un temazo que recibió muchas críticas en su momento por ser considerada misógin

También se preguntan nuestro gobernantes que para mí, no pasan de listillos intelectuales matones como los chavales del barrio catalán, cómo se marchan los investigadores a otros países

Nunca asumir la mentira que nos gobierna. Prohibido tolerar lo intolerable. ¡Adelante!, ¡siempre adelante! Jamás regalar nuestras lagrimas a los coleccionistas

Esto es una nueva bajada de… faldas, para contentar a los maestros del engaño. Consentirlo es una nueva demostración de lo poco que quieren a España

¡Que alegría y que emoción… ¡han venido los Reyes Magos!: La noche lo merece Don Baltasar, y la ilusión también así que no te entretengas

Cisne blanco prométeme que recordarás siempre lo que nos dijimos antes de comenzar, que nunca nos haremos daño y sabremos mantener nuestra amistad

Durante la pandemia se ha soslayado a la sanidad privada y así nos fue: campeones del mundo en mortalidad. Ahora, tras 80.000 fallecidos, el estado se estrella con las vacunaciones