«Koldo no ponía la mano en el fuego por él, como no lo hacía tampoco por Begoña Gómez, Francina Armengol, Grande Marlasca y alguno más».
Del no hay dos sin tres al ¿habrá tres sin cuatro? Por Antonio de la Torre

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«Koldo no ponía la mano en el fuego por él, como no lo hacía tampoco por Begoña Gómez, Francina Armengol, Grande Marlasca y alguno más».

«Poco se imaginaba Pedro Sánchez, tras celebrar sus dos años de investidura Frankenstein, que le esperaba la semanita que iba a tener».

«No juguemos con la suerte que puede traer nefastas consecuencias que, algunos, sabemos a lo que podrían llegar. Otros muchos no se quieren enterar o tal vez sea lo que buscan».

«No cabe duda de que si no fuera por lo dramático que puede ser el futuro que nos deja, los siete años del sanchismo serían todo un circo».

«La verdad es que el panorama se le está poniendo cada día más negro al enamorado y confiado Galgo de Paiporta».

nuestro maquiavélico y narcisista psicópata –ya saben eso de la Triada oscura–, esta vez en su versión showman, se alargaba con su perorata hasta el hastío de millones de españoles.

«La espiral de los “sobrecogedores” relacionados con el PSOE, parece que se va acercando a una posible financiación irregular del propio partido».

«Sabemos que la mentira se ha hecho mendacidad en el mezquino Pinóchez que se ha ganado con creces el apelativo de mentiroso enfermizo».

«No se entiende, aunque nos sorprenda, que el presimiente del desgobierno no haya tenido tiempo hasta el momento, que se sepa, de felicitar a la galardonada».

«Ánimo Pedro, con esas risitas desquiciadas. Y con la corte de pelotas del partido compitiendo por ver quién te hace la rosca con la carcajada más grande».

«En el fin de la farsa ¿Alguien duda de que la política socialista actual nos quiere llevar de nuevo a los años 30’s?»

«Entre los dos sumisos, Sánchez e Illa, están llevando a nuestra Patria –no en exclusiva, sino en compañía de otros– a una de las situaciones más críticas de su Historia».

«La imagen exterior de España ha vuelto a quedar por los suelos, cosa ya muy habitual en los últimos años de desgobierno socialcomunista».

«La solución no es fácil cuando una de las partes está fanatizada por una religión que invita, propone y ordena acabar con el infiel».