No hay mejor reflejo de la izquierda actual: hermana yo sí te creo. Hermana niña violada por el marido de Mónica Oltra, no te creo.
Hermana, yo no te creo. Por Unai Laño

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No hay mejor reflejo de la izquierda actual: hermana yo sí te creo. Hermana niña violada por el marido de Mónica Oltra, no te creo.

Es una pena que una profesión admirable por tantas razones (como muchas otras por cierto) sea manoseada por la política de izquierda.

Como españoles agradecidos debemos hacer justicia a los navegantes españoles del XVI y XVII que recorrieron el Pacífico, ese inmenso océano.

Se supone que es un Pedro Democrático pero todavía no ha florido, no se ha liberado de su caparazón de dictadorcillo de andar por Moncloa.

¡Recuerde usted, D´Artacán de pacotilla: por miles caen, todos los días, en Ucrania, los hijos, padres y nietos de NUESTRA DEMOCRACIA!

Se impone una renovación de los partidos políticos, renunciando al maná del dinero público para sostener sus costosas organizaciones.

Lo más probable es que el PP se alce con el santo y la limosna de votos; pero, no con los suficientes como para gobernar en solitario, como pretende.

Tras las andaluzas no van a tener más remedio que compartir tareas de Gobierno. Cualquier otra combinación en el poder sería sobremanera estéril.

Ya sabe usted quien estorba, y no a la oposición, sino a España. Es usted un indigno presidente del todo por el Falcon y otras bagatelas.

El ritmo del silencio del PSOE: Acepta sin rechistar en sede parlamentaria, que Mireia Vehí Cantenys incluya a la Comunidad de Baleares…

La realidad es que tanto Biden como Putin agitan a Europa como una peonza en función de sus intereses nacionales.

Se da la coincidencia del número de triunfos, 14 nada menos, entre el Real Madrid y su seguidor más distinguido y laureado, Rafa Nadal.

La balada de otoño de los fijos discontinuos con homenaje a Forges: ¿Estás en el paro? No, pero no tengo trabajo…

Los comunistas, filoterroristas y separatistas no se han hecho esperar en su vómito de protesta a un capitán que recibe una bendición.