En la indefinida clase media trabajadora es donde cristalizan las apetencias por los sucedáneos, las imitaciones.
El imperio de los sucedáneos. Por Amando de Miguel

www.lapaseata.net

En la indefinida clase media trabajadora es donde cristalizan las apetencias por los sucedáneos, las imitaciones.

Durante la vuelta al mundo en un dedal, creo que en mi corazón, y en mi pensamiento, son los niños más sagrados que el Dios del Cielo.

En cualquier caso, es obligado ‘reprender’ a los ‘hijos’ descarriados, aunque 500 de ellos acaben muertos… y 20.000 encarcelados.

Este es el mandato de un sin vergüenza, arropado por un consejo de ministros inanes, inútiles, correveidiles, sectarios e indigentes culturales.

«No dejen de subirse a ningún tren que se les pare delante. Quién sabe si ese tren, entiéndase metafóricamente, les cambiará la vida»

Que Dios os bendiga a todos los que como tú no han perdido la esperanza y creen que esto tiene solución y es reversible.

Si Ud., en vez d piernas, gasta muñones, no se le ocurra ‘salir pitando’ por Los Ángeles: a uno que tal hiciera, casi le vuelan los bemoles.

El más ágil de los voluntarios catalanes, el sargento primero Luis Baró i Roig, trepó sobre sus compañeros y ya en la cima, izó la bandera española que llevaban consigo, en la torre más alta de la ciudad de Tetuán

Roguemos a “Santiago” y Cierra España, que se acuerde de nosotros, y baje en su caballo blanco a poner un poco de orden en este gallinero

Con Sánchez en la presidencia del gobierno, ETA ha legislado, ha impuesto sus “principios” y encima ha alardeado de ello.

No soy un periodista al uso, mi intención no es informar, sino opinar. Y siendo mucho más ambicioso, crear opinión.

Este Gobierno se ha convertido en el mecenas de todo aquel que esté a favor de menoscabar el estado de derecho con tal de mantenerse en el poder.

La violencia humana ha estado presente desde la aparición del ser humano sobre la tierra hasta la actualidad.

Hemos llegado a un punto en el que todo peligra en el Mundo Rural. Ahora hay que luchar por seguir oyendo el canto de un gallo al amanecer