Al menos, que Dios salve a Donald Trump, el último vaquero que nos seguirá protegiendo aunque la batalla en Europa y en nuestro territorio se vaya perdiendo.
Conversaciones en el andamio. Dios salve a Donald Trump. Por Francisco Gómez Valencia.

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Al menos, que Dios salve a Donald Trump, el último vaquero que nos seguirá protegiendo aunque la batalla en Europa y en nuestro territorio se vaya perdiendo.

«¿Quién pagará esta deuda? ¿A quién beneficia realmente esta condonación? ¿Estamos ante el mayor fraude económico de la historia reciente de España?».

«Sueño, y no quiero soñar con un gobierno decente, honrado, que luche por el bienestar del pueblo español y de mi amada España».

«Otro capítulo de la dictadura feminista que pisotea la presunción de inocencia, criminaliza al hombre y destroza la familia tradicional».

«Si no fuera tan triste te tendrías que reír pero como ya no está de moda reírse de los paletos, dejémoslo en otra cacicada más de dos desequilibrados disfrutando de su charlotada histórica».

«Entre golfos anda el juego, entre cerdos el festín, entre guarros la coyunda y entre ladrones, el botín»

«Hoy no creo que lluevan pepinos rusos, ni por consiguiente habrá que dejar de hacer la compra para ir a defender Ceuta, Melilla o las Canarias de los moros».

«¿Qué diferencia hay en el objeto del robo, sea un reloj, una pulsera, una televisión, un vehículo o un piso? Creo que ninguna».

«Mi amigo Cacho, misionero en San Salvador, me anima a escribir sobre Andalucía y los andaluces. Parece que la añora».

«El problema es que quienes actúan así por estar en el candelabro son los mismos que durante los últimos 80 años y pico han desmantelado Europa».

No tengo nada más que ofrecer que sangre im robo, esfuo, sudor y lágrimas. Pedro Sánchez versus Winston Churchill.

“Hoy más que nunca, nuestro Rey Felipe VI, se merece el calor y la solidaridad de los españoles por el sacrificio, el señorío y su lealtad”.

«Este cargo público ha permitido que el hermano de koldo fuera quien la consiguió los trabajos a los que Jésica no iba pero de los que sí cobraba»

«En un país donde la casta gobernante tilda a todos los autónomos de empresarios, hay que pensárselo dos veces antes de tomar esa trascendental decisión».