En la sociedad y la vida política actuales, para muchos colectivos de charlatanes, la verdad no es moneda de ley ni tampoco de curso legal
Sobre la Verdad y la Posverdad. Por Manuel I. Cabezas González

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En la sociedad y la vida política actuales, para muchos colectivos de charlatanes, la verdad no es moneda de ley ni tampoco de curso legal

En esta situación, menos se contagiarán de ideas gilipollas, regalo de esta nueva normalidad España 2020, entusiasta de la nueva realidad social comunista

No sé para qué estamos los españoles pagando impuestos y más aún, votando en las elecciones. “Porque somos demócratas y vivimos en un Estado de Derecho” dirán algunos bobitos

Pues nada, que como dice el refranero español: El que no se consuela es porque no quiere. ¿Trabajar yo? ¿para qué si no hay trabajo y además me lo dan?

Es el llamado Buenismo, que el que hace algo debe hacerlo bien para los demás y no, no es así

El doctor Voddie Baucham afirma en su aserto: «Los negros en Estados Unidos son los negros más libres y prósperos de todo el mundo

Se me han venido a la cabeza ideas perversas, contrarias al bien pensar y a la sociedad del buenismo comunista que gastamos

Se trata de una claudicación, cultural, anímica, ética y moral, absoluta. Buscan suprimir cualquier tipo de disidencia ideológica reduciendo a la población a la condición de rebaño sumiso

Hay un hashtag que ahora mismo está de moda qué es #blacklivesmatter y qué significa la vida de los negros importa

Pedro Sánchez nos trata de vender para presentarse ante nuestros ojos como el gran Salvador de la España del SXXI. Cuando guían los ciegos, ¡Ay de los que van trás de ellos!

La modernidad ya está aquí. La modernidad se llama eufemismo –y a ser posible con circunloquios- el eufemismo como requisito para llegar a lo política y socialmente correcto, el eufemismo para llegar al pensamiento único

En España todo lo que es cultura, es inmediatamente relacionado con izquierda. Y ahí mi reproche no solo cultural a las derechas

Hace ya mas de cincuenta años, cuando yo era un niño, el mundo era diferente. La autoridad de los padres, profesores, policías, no eran puestas en tela de juicio. Véase que hablo de autoridad, no de autoritarismo. La personas tenían orgullo, y por esa misma razón, sabían el lugar que debían tener en relación a los demás según sus capacidades. Por eso la gente, en general tenía muy claro cual era su responsabilidad en un tema concreto y la asumían.

Me apunto a la revisión y modificar la Constitución en el sensato camino de nuestros vecinos abandonando el buenismo suicida