Se creen listos pero son una inteligencia fracasada, como por ejemplo lo demuestra cada día el socialista José Zaragoza en las redes sociales
Se creen listos pero son una inteligencia fracasada (capitulo 1). Por Nacho Rodríguez Márquez

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Se creen listos pero son una inteligencia fracasada, como por ejemplo lo demuestra cada día el socialista José Zaragoza en las redes sociales

El Ejecutivo socialcomunista se calza los guantes ante las excelentes perspectivas demoscópicas para el PP en la capital y en la región, es la gran obsesión de la izquierda

Ahora nos salen con una “comisión de expertos” para la desescalada, comisión “apostólica” por aquello de que son doce sus integrantes

Enrique Santiago, secretario general del PCE y vicepresidente de La Comisión para la Reconstrucción Social y Económica nos ha dejado perlas como estas

Gracias a la Pandemia se está acelerando el proceso de transformación de España hacia un Estepaíss comunista

Jó con Pedrito el cum fraude: Toque de queda, ejército en la calle,represión policial, control de desafectos… Todo muy de progreso

Las futuras generaciones del siglo XXI, estudiarán este período de la historia de España como uno de sus más sombríos y lacerantes capítulos

Se confirma el dicho: llegan los rojos, hambre y piojos

Encuentro a las claritas del alba el árbol cortado, roto, agonizante, apoyado sobre el cierre de un negocio en la calle de Atocha»

¿Libertad de expresión mientras se persigue a quienes desmontan los bulos y la improvisación?

Este tipejo, es un peligro para la libertad. Jorge Javier Vázquez es un sectario de libro, afín al partido socialista, en verdad, una mierda con un palo pinchado en su culo

Los únicos totalitarismos que quedan en el mundo son los comunistas, perdón y los Islamistas, que también son obcecados de traca

La boina asoma y españita la cutre, que no España, ilumina la Moncloa. Y mientras los españoles, algunos españoles, cumplimos ahora con ese tópico del payaso que ríe y aplaude

No me siento víctima de ningún sistema educativo y sí del arresto domiciliario que nos imponen las checas monclovitas aprovechando la pandemia del coronavirus