Si algo vale de las personas es su palabra y su integridad. Todo lo demás es accesorio como en esencia es su sanchidad, el perjuro de España.
El perjuro de España. Por Rodolfo Arévalo

www.lapaseata.net

Si algo vale de las personas es su palabra y su integridad. Todo lo demás es accesorio como en esencia es su sanchidad, el perjuro de España.

Los herederos políticos de los que perdieron la guerra hace más de 80 años han iniciado una absurda guerra contra los muertos.

Los nietos de los derrotados que quisieron convertir España en una república soviética, quieren demoler la Cruz más grande del mundo.

En vez de viva la EPA hubiera estado mejor pedir perdón por su ineficacia por los 3 millones de parados oficiales y más de 3,5 extraoficiales.

A fuerza de la alucinante mentira dibujan su mundo para lelos en el que habitan y Tezanos dibuja y colorea creando encuestas a medida.

En el fondo, el Ministerio de Igualdad, de esta España patas arriba, lo que desea es que se proscriba la familia y se proclame la República.

Pero a pesar de esta avalancha de basura que nos cae, por tierra, mar y aire, no se puede hablar del origen criminal del PSOE.

Espero que algún político se cuadre en el estrado y exclame al ‘cum fraude’: Hasta cuándo, Catilina, vas a abusar de nuestra paciencia.

Debelar el poder es mucho más ambicioso que el mero trámite de descabalgar al presidente Sánchez del Gobierno por medio de unas elecciones.

Lo mejor de la Transición es que ha logrado establecer una mentalidad democrática general, que nunca se dio, antes, en nuestra historia contemporánea.

La elegancia no está de moda y a eso se debe querido Álvaro de la Iglesia que algunos hayan confundido el humor con la ordinariez y la chabacanería.

Sánchez necesita otra vez del franquismo, está desesperado, a medida que se acerque la cita electoral de las municipales y autonómicas.

Rabian y sueltan bilis por la entrevista de Le Figaro a Pío Moa, tras la publicación en Francia de Los Mitos de la Guerra Civil.

Sánchez echa la culpa de todo al contubernio judeo – masónico, mientras dice pitas, pitas, ayuditas, pilla Falcon y se va a La Mareta.