Un 19 de agosto de 1977 fallecía Groucho Marx y por ello os invito a la lectura de sus libros, toda una invitación a la impertinencia.
Os invito a la lectura de Groucho Marx . Por Rafael Gómez de Marcos

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Un 19 de agosto de 1977 fallecía Groucho Marx y por ello os invito a la lectura de sus libros, toda una invitación a la impertinencia.

la Ley de Restauración de la Naturaleza elaborada con criterios ideológicos y no técnicos ha sido impuesta por falsos profetas del ecologismo.

No hay que avergonzarse del error. Eso sí, hay que tratar de aprender de él, para no cometer una y otra vez el mismo error, el mismo fallo.

Y yo, cuando muera, que nadie lo dude, formaré junto a mis compañeros, que hacen guardia sobre los luceros. Impasible el ademán.

Se trata de arbitrar miserables componendas con unos y con otros para sostenerse en el poder y ganar las próximas elecciones.

Del confinamiento anticonstitucional hemos pasado al dudoso racionamiento energético con el que Pedro Sánchez se descuelga con la calor.

Veremos si los tesoros recibidos complacerán a los nuevos esclavos del siglo XXI. Los remeros de la galera de oro del París Saint-Germain.

Unos puritanos progresistas han denunciado públicamente que el beso que le da el príncipe azul a Blancanieves no es consentido.

La ‘plandemia’ se gripa… liza. O no, que diría cierto gallego. Porque Ya se sabe, “El miedo, guarda la viña”, y también el rebaño.

Ha hecho de la mentira su vida y el núcleo central de su manual de supervivencia política, y que para más inri hasta fue desahuciado por los suyos, los mismos que ahora participan de la corrupción de la verdad

Los amigos de VOX, tienen todo el derecho a plantarse donde les dé la gana para hacer un mitin. Igual que los “perroflautas” que no consienten que los demás lo hagamos en paz. ¿Quiénes son los fascistas?

Solo creen inconscientemente, después del lavado de cerebro, que esto es solo un paso en la dirección de la sociedad justa y buenista

¿Estamos asistiendo al comienzo de una nueva “Semana Trágica” en la Barcelona de hoy, de nuevo la ciudad quemada y rosa del fuego?

Hijos de niñatos que creen haber descubierto el fondo del mar en una playa cualquiera. ¿Pues no buscaban arena de playa bajo los adoquines de París?