En este sucio combate lean, investiguen, no censuren, contrasten y no se dejen arrastrar por la propaganda de guerra ni la prensa.
Sucio combate. Por Unai Laño

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En este sucio combate lean, investiguen, no censuren, contrasten y no se dejen arrastrar por la propaganda de guerra ni la prensa.

Entre víctimas y verdugos no olvidemos que tanto Putin, como Zelenski y sus corruptos antecesores, son eslavos y primos hermanos.

Cada vez que oigo a don Narciso recordarnos que él está con las víctimas de Ucrania recuerdo a las víctimas de ETA que lleva años insultando.

Esa noche le pasó por su mente un cuento que su padre le había contado en muchas ocasiones, se titulaba: A mis hijos mañana.

Los niños, ajenos a todo, juegan sobre los lugares de horror pasado, Han quedado heridas profundas en la tierra…

Guerra, odio y venganza en Ucrania. Otra vez tiempo de ceniza de cuerpos rotos, de tierra de sangre empapada y olor de carne quemada.

El Lobo es un animal carnicero y si no lo encierras bien… o le revientas los sesos, ya puedes, amigo mío, decirle, al mundo adiós.

Aún no es tarde… para que la guerra ominosa de Putin en la distancia, siquiera un poco, la fibra sensible del corazón.

De un tiempo a esta parte, lo que priva en Europa es la trayectoria menguante respecto a su influencia en el mundo, otrora magnífica.

Alguien me preguntaba estos días cómo veo yo este asunto de la guerra ruso-ucraniana. Pensé de inmediato en una guerra entre hermanos.

Ni bajo las bombas se acaba con la panda de mangantes que nos rodea, nos ha rodeado y nos seguirá rodeando, o a mi eso me parece.

Vi con estupefacción cómo había gente que esgrimía sandeces buenistas sobre el acogimiento: La falsa discriminación con los refugiados.

Ucrania verá disminuido su territorio. Un cacho será ruso y otro cacho será independiente. La reconstrucción será pagada por Europa.

Hora es de que ‘el mundo libre’ al fin responda a la llamada del pueblo ucraniano y todos exijamos la liberación de un pueblo masacrado.