Nuestros representantes políticos no han tardado mucho en retomar su actividad preferida, hacer la pascua a millones de ciudadanos españoles.
Tras la Pascua de Resurrección, el socialcomunismo sigue “haciendo la pascua”. Por Antonio de la Torre

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Nuestros representantes políticos no han tardado mucho en retomar su actividad preferida, hacer la pascua a millones de ciudadanos españoles.

Este Gobierno de la mentira salta de tema en tema y da categoría de escándalo a cualquier asunto por nimio que sea, de manera coordinada y en manada.

Si bien no cuento a la Colau, que vale, ella sola, por centenares de cotorras, Sumemos a ello, en Cataluña la plaga de las pulgas.

Y Falconeti salió disparado al Falcon para iniciar otra de sus giras, esta vez con tres etapas, su actividad preferida para rellenar su agenda, la 2030.

La vuelta al mundo en un dedal (Capítulo 16): La siniestra pareja y los violadores hijos de la Gran Bretaña.

Estos tiempos son muy malos para la lírica, más que nada porque los que tendrían que cantar, lo único que saben hacer es dar el cante

Sabemos que es un enfermo, hace cualquier cosa, lo que sea, para que no le quiten su juguete (el Falcon), así que preparémonos para amaños.

Al final resulta que el feminismo sigue controlado por maromos más o menos blandengues (como siempre han existido), ya sea con el badajo a cuestas o sin él.

El código penal nunca ha sido el de la Manada sino el del socialista Belloch que lo definió como el Código Penal de la Democracia.

Las feministas son al feminismo lo que el progresismo es al progreso, los sindicatos son al obrero y lo que el carterista es a la cartera.

Sánchez deja vendida a su ministra Ireno. Lo lógico sería que Podemos abandonara el gobierno, pero… ¡fuera hace un frío que pela!

La marquesa Ireno asevera que antes de que Podemos existiera jamás mujer alguna sobre la tierra el famoso ‘gustirrinín’ sintiera.

La cantidad de torpezas absurdas que se cometen, que cometen los supuestos responsables en el país, es de parvulario.

Me refiero a las tipas de sobacos poblados, pelos de colores y pechos pintarrajeados, que exaltadas tratan de ofendernos orinando públicamente.