Los calzoncillos y los terroristas suicidas en los trenes le perseguirán siempre, aunque no tenga usted ni escrúpulos, ni vergüenza-
Señor García Ferreras, no tiene usted vergüenza. Por Rafael Gómez de Marcos

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Los calzoncillos y los terroristas suicidas en los trenes le perseguirán siempre, aunque no tenga usted ni escrúpulos, ni vergüenza-

Su eminentísima sanchidad de gira sin rumbo fijo, de Falcon en Falcon y estirando el chicle mientras España se desangra.

Prensa y televisiones subvencionadas silencian el grito de la calle y obvian la participación de cazadores como criadores del Toro de Lidia.

Ojo señor Núñez Feijóo, la diferencia es que Adolfo Suárez era creíble, tenía prestigio, mientras que el crédito de Pedro Sánchez es cero.

En momentos de zozobra e inestabilidad la desinformación cobra más importancia de lo normal pues manipular a la opinión publica cotiza al alza.

Conviene no olvidar las cartas con balas y la navajita plateá, previos a unas elecciones. Ojo, que ya sabemos que Sánchez es un copiota.

Es necesaria una mayoría que consiga poner en la calle a la banda de irresponsables que nos gobierna liderada por este gafe.

Y cómo pontifica Carmencita… El derecho a saquear a los ciudadanos por socialistas no está recogido en ninguna constitución occidental.

El sanchismo es lo más perjudicial para los trabajadores: El gobierno “social-comunista”, está aplicando políticas de tierra quemada.

La industria armamentística, las energéticas, la agenda global, y la mano victoriosa de China, son los que se benefician de este conflicto.

Avanzamos en el Camino hacia la Moncloa… porque con este Gobierno y esta oposición… ¡No hay Color! Es cuestión de tiempo.

Buscan el fracaso económico, lo intentan como gato panza arriba, porque saben que en las sociedades libres es su baza para dominarnos.

Estas menganas vestidas de morado, de aullido fácil y con alma de cartón, no son más que una ridícula caricatura de lo que es una mujer de verdad

Estoy segura de que en la vida de todos hay ahora una Abundia, un Musculeitor, una Alisia, un Cacaseno… Incluso, una como yo y la hostil que me ocupa.